¿Viagra para hombres jóvenes?

Cuando se piensa en un hombre que acude a una farmacia en busca de un medicamento para volver a conseguir una erección, se piensa en un hombre maduro o de avanzada edad, pero, ¿acaso no hay hombres jóvenes con dificultades de erección?

“A pesar de que la disfunción eréctil es más frecuente en hombres mayores, debido a determinadas enfermedades propias de las últimas décadas de la vida, puede presentarse a cualquier edad, incluso en jóvenes, por motivos que afectan mayormente a la esfera psicológica”, expone José Mª Pomerol, codirector del Instituto de Andrología y Medicina Sexual IANDROMS.

En este tipo de pacientes deben abordarse no solo causas físicas, sino que generalmente hay que trabajar con los aspectos psicológicos que desencadenaron y mantienen los problemas de erección.  Sin embargo, según el doctor Pomerol, “En determinados casos, la ayuda farmacológica temporal,  junto a la psicológica, puede contribuir a que el paciente gane confianza frente a la actividad sexual”, siempre teniendo en cuenta que no es en todos los casos y que se trata de un tratamiento a dosis bajas.

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El problema de fondo es que, como relata el experto, el aumento de jóvenes que toman estos medicamentos se debe igualmente a que “hay jóvenes que toman estos fármacos sin el adecuado y conveniente control médico, para compensar los efectos negativos que el alcohol y las drogas pueden tener sobre la erección”. No solo eso, el doctor Pomerol también explica que “cada vez hay más hombres de cualquier edad que utilizan estos fármacos para mejorar la erección o para poder repetir la actividad sexual en un corto periodo de tiempo, o simplemente porque les dan mayor seguridad. El problema es que muchos consiguen los fármacos a través de Internet y en ocasiones es difícil saber si contienen el fármaco que se supone”.

En contrapartida, el experto señala que ante una dificultad de erección es siempre recomendable asistir a un especialista para buscar las posibles causas, sean de origen físico o psíquico. “En líneas generales, las causas de la disfunción eréctil pueden ser físicas (afectan a estructuras relacionadas con la erección, fundamentalmente vasos sanguíneos, nervios y tejido peneano) o psíquicas, ligadas a problemas de pareja, laborales, inseguridad en la ejecución sexual, creencias religiosas, depresión y otras psicopatologías”.

En cuanto a las físicas, siempre habrá que descartar que se trate de causas arteriales ligadas a factores de riesgo como son la diabetes, la hipertensión, el aumento de colesterol, la vida sedentaria, la obesidad y el tabaquismo. En general, el urólogo añade que “la erección es una función de una altísima complejidad, donde intervienen muchos factores a diferentes niveles (cerebro, médula espinal, pene, testículo), por lo que es fácil que una gran cantidad de causas puedan alterarla”.

Es por ello que a veces la disfunción eréctil puede ser una señal de alerta de algo que debemos tratar, y tomar una pastilla que lo oculte no hace sino aumentar el problema. Todo ello además teniendo en cuenta que “como todos los fármacos, éstos pueden estar contraindicados en determinados hombres con problemas de salud o dar lugar a efectos secundarios que deben conocerse, además de la necesidad de saber cuál es la dosis idónea para cada uno”.
Como conclusión, Pomerol añade que antes de acudir a la farmacia es preferible “superar todos los temores y vergüenzas para consultar al médico, dado que la disfunción eréctil es un problema de salud como cualquier otro”.

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