Ventajas e inconvenientes de una relación clandestina

Lo de tener un amante o “ser amante de” es algo tan viejo como la Historia: desde personajes famosos al vecino del cuarto, quién más quien menos o se ha dejado llevar por amores clandestinos o tiene en su entorno alguien que mantiene este tipo de relación.

Sin entrar a hacer valoraciones morales sobre la infidelidad, que no es nuestro papel, hoy vamos a hablar de las ventajas e inconvenientes que presenta este tipo de relación para que seas tú, con un listado encima de la mesa, el/la que decidas si te merece la pena abrir las puertas a una situación así.

Ventajas

– El primer empujón que nos lleva a tener este tipo de relación es el deseo sexual por esa otra persona con lo que está claro que el sexo que podrás disfrutar con ella será muy placentero. En definitiva, gran punto a favor: buen sexo.

– Libertad: ni pides ni das explicaciones o al menos, esa debiera ser una de las reglas de oro. No hay obligaciones o no debiera haberlas, y el día que os canséis, dejáis de veros y punto.

– Para algunas personas el tener sexo fuera de su relación estable es como un rejuvenecimiento: supone volver a encontrar la pasión, las risas, la complicidad… como una segunda juventud.

Pasión a gogó: que tiene que ver con el primer punto y que es una de las cosas que más ata a esa relación extra conyugal.

Adrenalina disparada: el verse a escondidas, citas en hoteles, mensajes… todo eso dispara las emociones y tu sed de aventuras.

– En el caso de iniciar una relación clandestina hay que tener muy claras las ideas, ambas partes, y establecer una especie de pacto de reglas, de cosas que sí y las que no. Claridad.

Wife finds somebody's underwear near husband

Desventajas

– Ojo porque aunque las reglas debieran estar marcadas claramente desde el principio, quizás te acabes dejando llevar por tu corazoncito (o lo haga la otra persona) y acabes enamorándote, lo cual complicaría aún más la situación porque de repente te encuentres pidiendo más de lo que la otra persona puede dar (o que sea el otro/a quien te lo pida).

– La clandestinidad nos lleva a tener una doble vida: mentiras, disimulos, agenda que se complica… Cuidado porque como dice la sabiduría popular: se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. Toda cautela a veces es poca y pueden acabar pillándote.

Valora lo que estás arriesgando: quizás una vida en pareja, un matrimonio, unos hijos, una relación que puede no sea pasional pero sí cariñosa y cómplice. Además, de visita somos todos mucho muy majos: en una relación clandestina se tiende a valorar en demasía lo extra-conyugal y a recalcar los defectos de la pareja, y a lo mejor no es ni lo uno ni lo otro.

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