Una de cada diez personas mira su móvil mientras tiene sexo

¡¡Ohh Ohhh Yeeeah Yeaaaah Ohhh Ahhh OAhhhhh!! Hummm!! Me encaaaantaaa, siiiiiigue, no paaaareess!!! Ese momento mágico en el que lo estáis dando todo en la cama y suena el móvil riiiiiing riiiing… riiiing riiiing Y no lo coges, claro. O sí, depende del momento y de si estás esperando una llamada o si es tu madre la que quiere decirte algo. El parón conlleva el riesgo de que luego la cosa no vuelva a ser tan excitante. Pero esta intromisión telefónica se soluciona muy fácilmente: silencias el móvil y punto.

El problema es cuando voluntariamente lo miras porque sí. Esto parece algo descabellado, pero sucede cada vez más, según constatan varios estudios. El último, de la Universidad de Virginia, destaca que uno de cada diez usuarios consulta su smartphone durante el acto sexual (el informe se elaboró con encuestas a 221 estudiantes).

¿Miedo a perderte algo?
Eso se llama estar obsesionados con el móvil, algo que los psicólogos han definido como FOMO, Fear of Missing Out o Miedo de Perderse Algo. Las cifras de los estudios no son como para hacer saltar las alarmas, pero la verdad es que gestos como este pueden arruinar tu relación si se repite mucho, a no ser que los dos seáis dos FOMO de tomo y lomo y no surja el resentimiento.

Qué es más importante que tú
El estudio no detalla para qué cogen el teléfono. Si interrumpe el coito por algo importante, pues vale. Quizás los encuestados estaban disparando la cámara de fotos para inmortalizarse en un “sexfie”. Pero si se pone a jugar al Roll the Ball, tal vez tengas que plantearte dar un cambio a tu vida ya, esa persona no te conviene. ¿Tal vez ese impulso de atender al móvil se deba a su ya asentado hábito de masturbarse con él en la mano?

Woman texting someone while boyfriend is asleep

Ya está pasando que los móviles suponen para algunas parejas un motivo de discusión, precisamente porque se les presta más atención a los mensajes, notificaciones, redes sociales que a tu media naranja. Todos tenemos la imagen de estar en un restaurante y ver a cada uno mirando la pantalla como si no existiera nada más interesante en el mundo en ese momento.

Una señal de alarma: el phubbing
Este otro “trastorno” de ignorarse (uno a otro o ambos entre sí) también ha sido ya catalogado: se conoce como Phubbing (de snubbing y pone). En un estudio de la Universidad de Baylor, casi la mitad de los encuestados se había sentido desairado alguna vez por su pareja por culpa del teléfono inteligente. ¿Probablemente sean adictos al móvil? Quién sabe, pero es muy probable que algunas de estas personas enamoradas de su dispositivo no se corten y sean precisamente las no puedan prescindir de él ni en pleno desenfreno amoroso.

Hay muchas cosas que pueden impedir llegar al orgasmo, pero el teléfono móvil nunca debería ser una de ellas. Todo lo que tienes que hacer para que no te distraiga es dejarlo fuera de la habitación, silenciarlo o directamente apagarlo. Haz la prueba, si alcanzas los 21 días, dicen que ya se queda el hábito.

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