¿Un ordeñador para semen? Esos locos inventos chinos

Porque, vamos a ver, si las vacas se ordeñan y ya no se hace manualmente, que era muy cansado, ¿por qué no va a poder hacerse con el semen y de esta forma hacer un servicio público, el de donarlo a mujeres que quieren ser madres?

Esto es lo que habrá pensado el creador de este artilugio made in China, como no podía ser de otra forma. Hablamos de un ordeñador de semen: un hospital de la región de Zhengzhou lo ha instalado en su área de urología porque al parecer es una de las zonas del país donde menos se dona semen.

El aparato en cuestión es todo ventajas: no tienes que hacer nada, ni tan siquiera usar tus manos. El interesado introduce su pene en una especie de tubo de silicona, que se adapta a la forma del miembro. Una vez dentro, comienza el movimiento que también es a gusto del consumidor porque éste puede adaptar la intensidad de la masturbación así como la temperatura del tubo.

No contentos con ello, sus inventores han ido más allá: la textura del interior imita la de los genitales femeninos y por si no te pones a tono por aquello de meter el miembro en una maquinita, ésta dispone de una pantalla donde el usuario puede disfrutar de vídeos y escenas hot. Para que la cosa fluya más rápidamente, nunca mejor dicho.

medical illustration

No sabemos, porque no nos hemos acercado hasta Zhengzhou para comprobarlo, si el aparato en cuestión se encuentra en una sala discreta o si está en mitad del pasillo, al lado de la fuente de agua (todo nos remite ahora a fuentes de líquidos…), tan solo disponemos de este vídeo en el que puede verse el engendro en cuestión.

Evidentemente, en El Sextante nos surgen muchos interrogantes: ¿dónde se almacena ese semen y en qué condiciones? ¿cada cuánto tiempo pasan a retirarlo? ¿cuánto llevan recolectado? ¿el semen cae en un receptáculo individual o al contrario, es un tótum revolutum y acaba mezclándose todo? Y, muy importante, ¿cada cuánto limpian la máquina?

Pero éste no es el único invento del gigante asiático que llama nuestra atención: también, hemos encontrado estos pantalones que lo mismo sirven para ir tapada por la calle que para tener un orgasmo mientras esperas el autobús, porque no estamos para perder tiempo en esta sociedad vertiginosa. Son de látex, que te los puedes llevar a una sesión fetish o al gym a bailar zumba, y llevan incorporados dos dildos, uno para la vagina y otro para el ano. ¿Qué más se puede pedir?

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