Tu ciudad puede tener más de un sexcondite (y tú sin saberlo)

Se acercan unos días de vacaciones y de merecido descanso. Probablemente, viajes por tierra, mar o aire. En el destino, el viajero busca dónde comer, dónde dormir, qué visitar… pero, por si no te habías parado a pensarlo, también puedes buscar, oh sacrosanta Red, lugares donde fornicar porque ya se sabe que esta tarea, como la acampada, no está permitida en cualquier sitio, público nos entendemos.

¿Tienes curiosidad por saber cuáles son los sitios donde uno se entrega al libre fornicio en tu localidad de destino, vamos a llamarles, los sexcondites? Muy sencillo: te conectas a placesforlove y es tan sencillo como poner el nombre de la ciudad que te interese.

Por ejemplo, digamos que viajas a la Ciudad de la Luz, París. Pues como ocurre con otros temas relacionados con los franceses, unos grandes expertos en marketing, en París se copula poco, siempre a tenor de esta web claro está: solo aparecen dos localizaciones según el geolocalizador, una en París capital y otra en el sur. El sexcondite de la capital donde dejar rienda suelta a los ardores está, y no es broma, ¡detrás del jardín del Ayuntamiento! Al parecer, allí hay un parking con un lugar bastante escondido entre unas escaleras y unos matojos.

La situación cambia si viajamos a Lisboa: en la capital lusa hay más lugares destinados al jolgorio, será quizás porque la temperatura es más cálida que en el norte. Aparecen siete localizaciones, todas en el centro, para que no tengas que desplazarte mucho con los tranvías: un usuario aconseja los baños del parking de la Praça Luis de Camoes, cerca del elevador Santa Justa; otro recomienda el jardín botánico y también, una localización menos expuesta: un cine porno.

bosque

La web ofrece localizaciones por todo el mundo: por ejemplo, al otro lado del Atlántico, en Nueva York, los amantes del sexo al aire libre recomiendan un bosque del Bronx o una tranquila zona de Brooklyn (Manhattan propiamente dicho no parece tener lugares recónditos en los que amarse, es lo que tienen las grandes avenidas, poco dadas a la privacidad).

Y, ¿qué hay de nuestro país? En Madrid, el sistema te deja escoger entre los alrededores del aeropuerto y la ciudad. Cerca de Barajas se recomiendan la Avda. Logroño, la calle Mistral.. que son, normalmente, zonas poco frecuentadas en las que poder retozar al resguardo de ojos curiosos.

Respecto al centro, se aconsejan baños de cadenas fast food, los del parking de la plaza del Carmen e incluso, algún osado, recomienda la puerta del Sol, por aquello de que como tiene mucho movimiento, puede que el resto del personal no se percate de lo que haces (nos parece una maniobra muy arriesgada pero allá tú). Es decir, si te esperabas un sitio “cuqui” a la par que romántico, esta es la cruda realidad de las grandes urbes: parece ser que los mejores sitios públicos para hacerlo son los aseos (puaj), después de comerse una hamburguesa con patatas fritas y bebida grande.

En Barcelona, por su parte, se recomiendan varias localizaciones, muchas de ellas también son baños de bares y restaurantes e incluso, centros comerciales. ¡Ay, atrás quedaron aquellos tiempos de los auto-cines y de los descampados donde darse un achuchón!

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