Trucos para evitar un “gatillazo” en el sexo anal

A todos les ha pasado, y pocos se atreven a narrarlo. Pero lo primero que hay que hacer cuando se sufre un “gatillazo” en el sexo es entenderlo, hablarlo, buscar sus causas y evitar, ante todo, la obsesión. Relativizarlo puede servir para evitar su reproducción en el futuro, pues si se presenta de forma aislada no reviste ninguna gravedad. Pero si se repite el percance, hay que afrontarlo para que no se haga crónico en las próximas ocasiones. Cuando aparece esta disminución en la erección en pleno acto sexual, lo mejor es decírselo al otro y no luchar contra las circunstancias. Y saber, ante todo, que es el más común de los problemas sexuales.

Aunque se pueden dar causas fisiológicas que explican la aparición de problemas disfunción eréctil, entre los jóvenes hay una gran de factores psicológicos ligados al estrés y a la ansiedad. “Aproximadamente un 85% son de origen psicológico. Si en ocasiones la persona presenta alguna erección (erecciones espontáneas, erecciones matutinas o durante la masturbación) se puede afirmar que su mecanismo orgánico para la erección está intacto y su problema es de origen psicológico”, afirma el Dr. Héctor Galván, psicólogo clínico, sexólogo y director clínico del Instituto Madrid de Sexología. Muchas veces se deben a estados generales de ansiedad y, en ese caso, hay que atajar las causas que la generan. En otras ocasiones, se deben a estados de ansiedad localizados, focalizados en el acto sexual, normalmente debidos a una autoexigencia demasiado elevada que provoca miedo en el contacto con el otro. Para evitar estas sensaciones, te damos una serie de consejos que pueden mejorar el rendimiento en la cama, ya sea con un amante de una noche, un amante esporádico o tu pareja.

Crear un clima de confianza
Es posible que alguien que ha experimentado algún problema de erección desarrolle una cierta ansiedad ante una quedada para tener sexo de forma directa. Cuando las causas de la disfunción eréctil son psicológicas, lo mejor es evitar estas quedadas urgentes y mantener una conversación previa, ya sea con un café o una cerveza. O incluso quedar directamente para echar un polvo pero mantener, al menos, una breve charla entre las sábanas. Saber cómo se llama, a qué se dedica o de dónde viene pueden ser detalles que sirvan de rápido escáner de la persona con la que se va a follar. El conocer algunos antecedentes de su vida, sus gestos, la forma en la que habla y la manera en que se relaciona con un otro pueden generar un ambiente de confianza y una atmósfera de intimidad que suprimen la ansiedad y evitan la proyección de preocupaciones sobre el sexo.
Con este descubrimiento se produce un cambio en las expectativas del sexo: el interlocutor en el sexo pasa de ser solo una parte (un ano que penetrar) y se convierte en una totalidad. Se pasa del fetiche al conjunto. Se genera una imagen completa del amante que permite evitar la excesiva concentración en la penetración, pues se folla con una persona, no solo con un agujero. Focalizarse únicamente en el coito con el objetivo de “cumplir” las expectativas del otro puede llevar a esos problemas de erección; en cambio, sentir una mínima confianza, el saberse no juzgado, lleva a una despreocupación que genera un sexo mucho más pleno. Obviamente, repetir sexo con alguien o tener pareja ayuda a poder entender estos problemas ocasionales de erección. Y, en el caso de una pareja, lo mejor es hablarlo y afrontarlo como un problema conjunto.

Recurrir a los preliminares
Aunque en el sexo oral también puede ocurrir, el gatillazo que preocupa es el que se produce con el sexo anal. Y a veces ocurre por ir demasiado rápido al meollo de la cuestión. Por eso, preparar una atmósfera de intimidad en el sexo permite suprimir los juicios de valor y evitar los problemas de erección. “Como recomendaciones generales y para disfrutar plenamente durante las relaciones sexuales es importante mantenerse relajado. Concentrarse en las sensaciones que se experimentan y apartar la presión y la ansiedad. Disfrutar de todo lo que conlleva el acto sexual, incluyendo los preliminares, el contacto visual, las caricias, etc., Esto hará que la excitación se incremente y se consiga una mejor erección”, nos dice  Galván.

condom
Besarse libera la hormona gonadotropina, que a su vez libera estrógenos y testosterona, sustancias que favorecen el clímax sexual. Algo similar puede decirse de los abrazos. Y, de ellos, se pasa a la masturbación o el sexo oral, en una progresión de contacto e intensidad con el otro. En ese tránsito, además de una atmósfera de comodidad, se produce una progresión en la exigencia que se le da a la erección del pene, de modo que se va acostumbrando a la situación paso por paso, sin saltos en el abismo. Asimismo, intercalar un contacto íntimo (besos o caricias) entre el resto de preliminares ayuda a conservar la erección.

Elegir tu postura
El contacto del pene con el ano es diferente al del pene con la vagina. Pero, según el Dr. Galván, ello no influye directamente en la disfunción eréctil. “En ambos casos será necesaria una estimulación sexual previa y contar con que la zona esté lubricada. Si ambos factores se tienen en cuenta, no tienen por qué aparecer molestias ni inconvenientes de cara a la penetración, intercediendo así en la relación sexual o dificultando el mantenimiento de la erección”, comenta. Por ello, lo importante es lograr una penetración fluida a través de la lubricación completa del ano, para que se abra con facilidad al pene.
Pero, ¿hay una postura mejor para evitar sufrir el gatillazo? “No podemos recomendar una postura sexual concreta, ya que es algo totalmente personal. A cada uno nos excita más unas posturas que otras, favoreciendo más o menos nuestra excitación y con ello la erección”, afirma el doctor. De este modo, cada uno ha de buscar la postura que favorezca su excitación y que le haga olvidarse de la ansiedad de cumplir con el sexo establecido. El camino hacia el sexo satisfactorio es una ruta de exploración de uno mismo y con el otro. Por ello, repetir el coito con un amante puede servir para descubrir las posturas que mejor funcionan para alguien en el sexo.

Erotizar el condón
El condón, al provocar un menor roce directo con el ano, puede ser la causa de un gatillazo. Hay gente que, al ponerse el preservativo, ve cómo pierde la erección previa que tenía. Aquí la solución no pasaría por follar a pelo (salvo en una pareja cerrada o cuando alguien de los dos amantes esté sometido al tratamiento PrEP) sino por erotizar el condón e integrarlo como parte fundamental del sexo, hasta lograr que sea algo que no afecte mentalmente en el momento de la penetración.

Una vida sana
Dado que la mayor parte de los casos de disfunción eréctil se presentan por motivos de estrés o ansiedad, para superarlos se recomienda mantener un estilo de vida equilibrado,  “sobre todo en lo referente al cuidado del sistema circulatorio. No fumar, ser moderados en el consumo de alcohol y dirigir nuestros hábitos alimentarios hacia un estilo más saludable será fundamental”, señala Galván. “Por otra  parte, practicar ejercicio físico moderado de manera regular y llevar a cabo técnicas de relajación ayudan a controlar la ansiedad y el estrés”.

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