Tres posturas sexuales para la operación bikini

Se acerca el buen tiempo y con él empezamos a desprendernos de la ropa ancha y tupida. Si no te ha dado tiempo a planificar la operación bikini y necesitas hacer un intensivo, acuérdate de una de las mejores dietas del mundo, la del cucurucho.

Y es que el sexo también puede servir para fortalecer nuestros músculos. Al menos podemos tener por seguro que, si al final no adelgazamos lo que queríamos, habremos disfrutado del intento.

Para ello, consultamos a la coach sexual Raquel Gargallo sobre qué posturas sexuales nos sirven, no solo para entrenar nuestro placer, sino también para tonificar nuestro cuerpo:

1. El Barco: Para empezar, lo bueno de esta postura es que no debéis estar tumbados, sino sentados: ella encima, él debajo, se sobrentiende. La idea es estar en una silla, sofá o al borde de la cama, para que mientras él se abre ligeramente de piernas, ella pueda sentarse a horcajas, pero flexionando las rodillas, para apoyar los pies a la altura de las caderas del chico. Vamos, lo que se dice de cuclillas. “Mientras tu amante te coge por las caderas, tú debes poner las manos sobre sus hombros empezar a moverte sobre su miembro; deslízate arriba y abajo mientras imaginas que estás haciendo pequeñas sentadillas”, aporta Gargallo. A continuación, según la sexcoach, “él tiene que colocar las manos sobre tus caderas, así ejercerá presión sobre tu suelo pélvico, tensando tu abdomen. Es una manera ideal de trabajar cuádriceps, aductores, glúteo, femorales, pantorrillas y la parte baja de la espalda”.

Just one kiss. Side view of beautiful young loving couple kissing while standing near brick wall

2. La Animadora: Si te has cansado de hacer ejercicios de pesas y de resistencia en el gimnasio, piensa que puedes cambiar las máquinas por el cuerpo de tu pareja. Y si no, prueba a hacerlo con tu pareja empotrados en una pared. En las películas parece muy fácil, pero en la vida real, deberás de entrenarte para dominar la técnica. Por eso, una de las variantes es hacerlo contra la pared, pero en vez de coger a la chica, conseguir que esta suba la pierna a la altura del hombro de él, demostrando grandes dotes de flexibilidad. Así la experta afirma que “existe un motivo por el que los chicos se sienten atraídos por las animadoras: la flexibilidad da morbo, así que vamos a trabajar nuestra flexibilidad”. Para practicarla, Raquel Gargallo da las siguientes instrucciones: “dile a él que separe las piernas y que flexione un poco las rodillas, así trabajará cuádriceps, aductores y glúteo. Ahora es el momento de rodearle el cuello con los brazos y pedirle que te abrace por debajo de la espalda. Levanta la pierna derecha hasta colocar el pie sobre su hombro izquierdo. Mientras él te penetra lentamente, facilítale el camino, deslizando la pantorrilla sobre su hombro izquierdo todo lo que puedas”. ¿Quién no se apunta así a hacer estiramientos?

3. La Vaquera: Cuando hablamos de que las posturas sexuales nos pueden ayudar a tonificar todos los músculos de nuestro cuerpo, decimos todos. Incluida la lengua. Como informa la experta “nuestra lengua está compuesta por ocho músculos pares y uno mediano entrelazados que le dan estructura y nos permiten moverla voluntariamente”, algo que sin duda, será vital para entrenar nuestra sexualidad. Así, en esta postura, la idea es que el chico se tumbe bocarriba y ella se siente encima, a horcajadas, para situar su sexo directamente sobre su boca.

“De este modo, controlarás o guiarás la intensidad del cunnilingus en todo momento. Además, tu amante podrá acompañar fácilmente tu excitación: sus manos están perfectamente dispuestas para agarrarte las nalgas o jugar con sus dedos donde te apetezca”.

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