Todo lo que debes saber para practicar el sploshing (¡hmmm¡)

Nueve semanas y media, El cartero siempre llama dos veces, El último tango en París, Hot Shots!, Como agua para chocolate… ¿Qué tienen en común todas estas pelis? Contienen escenas tórridas o sensuales pero con un ingrediente adicional, y nunca mejor dicho: aderezadas con comida.

Esta manera de gozar con sexo y alimentos es un tipo de fetichismo conocido como sploshing o también como W.A.M (wet and messy, mojado y sucio). Consiste en embadurnar el cuerpo con sustancias comestibles, especialmente húmedas y que pringan, es decir, las personas se manchan y se comen literalmente a lametones, en un caos húmedo, pegajoso y, por supuesto, delicioso.

Aphrodisiac Food for Sexual Health

Si el sexo soso no es para ti y quieres darle un toque picante y/o dulzón a tu relación, prueba a mezclar cual cocinillas, pero sin necesidad de saber cocinar, los alimentos que más te apetezcan y obtendrás doble placer. Un polvo gastronómico no solo para foodies, sino para cualquiera con ganas de saborear el sexo literalmente y de añadir un puñado extra de sensaciones que invaden todos los sentidos.

Los postres son ideales

El sploshing invita a frotarse hasta que te saques brillo, como dice la canción de El último de la fila, aunque en este caso concreto más bien es chupetearse a lengüetazos. Lo ideal para untarse y deslizarse en una sicalipsis bestial son los postres, especialmente las mousses, natillas, helados, tartas y similares, por su textura pegajosa y ¡lo ricos que están! Pero oye, si eres más de salado, pues qué tal una degustación de huevo frito, un puré de patatas, salsa chimichurri, una alioli o lo que veáis. Todo vale si esos sabores os gustan a los dos. Y si tenéis dudas o queréis documentaros visualmente, teclead en internet “vídeos sploshing” y aprenderéis con algunos ejemplos.

Pero ojo porque aunque todo es comestible, siempre deberéis poner cuidado y que no penetre más de la cuenta en zonas íntimas como la vagina. Está claro que no tiene por qué pasar nada, pero por si acaso, mejor no pasarse. Obviamente, al menor escozor, dolor, malestar o molestia, parad de copular, ya practicáis otro día con otros alimentos para evitar irritaciones. Por supuesto, evitad también que se derrame sobre los ojos o en el interior de las orejas, ya que lo que prometía una velada maravillosa puede terminar muy mal. Así que ya sabéis, en las cavidades, absteneros. Todo por fuera.

Elegid bien el sitio donde hacerlo

Por muy idílico que suene, vayamos a lo práctico: al loro con el sitio que elegís para degustar vuestra ración de “sex and food”. Tened en cuenta que la habitación se va a ensuciar de comida por todas partes. Si estáis en el suelo, lo mejor es que pongáis una lona o un plástico o cualquier otro material impermeable. Si preferís la cama, cubridla igualmente, en algunas tiendas online de juguetes eróticos venden fundas de PVC especiales para protegerla. Sí, la cocina puede ser perfecta porque tenéis todo a mano, pero lo mejor es un lugar con una ducha cerca para limpiaros bien después. ¿Y qué tal dentro de la bañera?

Una vez que pruebas, comprobarás que miras con otros ojos los estantes del supermercado y además ya ¡nunca más os dará pereza hacer la compra y tenéis un motivo extra para hacerla juntos!

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