¿Tienen riesgo las mamografías?

Es uno de los métodos de prevención de cáncer de mama más utilizado, la mamografía. Están indicadas a partir de una determinada edad (aunque esto varía mucho en función del ginecólogo y de los antecedentes clínicos de la paciente). Según un estudio realizado en Gran Bretaña, las mamografías deben realizarse cada dos años a mujeres de entre 50 y 74 años. Éste es el protocolo que se sigue en España: los cribados periódicos comienzan a los 50, excepto en algunas comunidades en las que se adelanta a los 45 años, como son Valencia, Navarra y Castilla-La Mancha.

Pero, ¿esta prueba tiene algún riesgo? Hablamos con una sexóloga y un ginecólogo para analizar la cuestión. Según Raquel Graña, “a pesar de que las mamografías disminuyen el riesgo a morir por cáncer de mama en mujeres mayores de 50 años, también cuentan con una serie de riesgos importantes. Según un estudio realizado por el Servicio Nacional de Cáncer de Reino Unido, muchos de los diagnósticos son imprecisos. De hecho, aseguran que por cada vida que logran salvar, tres mujeres son sometidas a tratamiento. Incluso, a veces, se realiza alguna cirugía que no es necesaria. Esto es lo que se conoce con el nombre de “falso positivo”, una mujer totalmente sana, se ve sometida  a un tratamiento de quimioterapia o radioterapia, sin tener que pasar por ello”, explica.

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En el mismo estudio se descubrió que las mamografías salvan más de 1.300 vidas anuales, pero que también provocan que 3.971 mujeres, cifra que no es desdeñable, se sometan a un tratamiento que no necesitan. “No obstante, animan a que todas las mujeres sigan sometiéndose a esta intervención, a pesar de no diferenciar bien qué tumores son benignos y cuáles no”, continúa la sexóloga. “Por otra parte, otro riesgo de las mamografías es que pueden dar lugar a un “falso positivo”, cuando el resultado es que la mujer no padece cáncer, pero sí lo tiene. Esto se debe a que el tejido mamario normal puede ocultar la realidad y no dejar que se perciba en la inspección”, añade.

La sexóloga plantea la existencia de alternativas a las mamografías:

– La ecografía. “Un estudio publicado en Journal of the National Cancer Institute comparó los resultados de ecografías con los de mamografías en 2.662 participantes a lo largo de tres años. Los resultados fueron similares, pero la ecografía obtuvo mejores resultados a la hora de detectar el cáncer en fase invasiva”, señala.

La resonancia magnética. “Según el Journal of the American Medical Association, la técnica de resonancia magnética obtiene mejores resultados que la mamografía. Sin embargo, se necesitan de más estudios para llegar a conclusiones fiables”, finaliza.

En este estudio se descubrió que las mamografías salvan más de 1.300 vidas anuales, pero que también provocan que 3.971 se sometan a un tratamiento que no necesitan. No obstante, animan a que todas las mujeres sigan sometiéndose a esta intervención, a pesar de no diferenciar bien qué tumores son benignos y cuáles no.

En todo caso, ya sabes que debes tener como norma auto-explorarte los senos para comprobar que todo está ok y que no hay ningún bulto (y no es recomendable hacerlo en los días previos a la regla ni durante la misma). Si lo detectas, tranquilidad, no tiene por qué ser cancerígeno: acude al médico lo antes posible para salir de dudas.

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