¿Te mueves bien en la cama? ¿Qué dirán tus amantes de ti?

Un debate habitual cuando la conversación acaba girando en torno al sexo, generalmente a altas horas de la noche y alrededor de una mesa llena de copas vacías, es si se puede saber si alguien se sabe mover en la cama con solo mirarle. Su manera de caminar, sus movimientos, su coordinación, su swing… ¿nos indican su manera de comportarse en la cama? ¿O puede que alguien resulte un patoso a primera vista y después sorprenda entre las sábanas con un despliegue de destreza? Y, al contrario, esas personas de incuestionable gracejo, todo un despliegue de coordinación, ¿pueden ser patos mareados una vez llegan al lecho?

A falta de estudios científicos al respecto, la respuesta más probable parece ser que lo que ocurre fuera de la cama se suele trasladar al cuarto. Lo que no significa, cuidadito, que esa persona que irradia descoordinación no pueda ser una crack de la psicomotricidad fina, que compense con creces su poca habilidad al moverse.

Para saber más sobre qué significa exactamente eso de “moverse bien” en la cama, y si al fin es algo que cada uno interpreta a su manera, hemos consultado a Las Nenas, ese grupo de Whatsapp que toda mujer tiene en su móvil y que constituye un dechado de sabiduría sobre cualquier cuestión. Y Las Nenas, desde la experiencia que les da haber toreado en unas cuantas plazas (algunas de ellas, y damos fe, verdaderamente estremecedoras), dicen que sí, que en efecto, que si eres un patata fuera de la cama en ningún caso vas a ser un portento del swing dentro de ella. Pero, ¿qué entendemos por saber moverse? Las Nenas nos han dicho que todo esto:

Affection

Para empezar, moverse. Ojo, que parece una perogrullada, pero dicen Las Nenas y algún hombre al que hemos consultado que hay personas que directamente NO SE MUEVEN. Nada, cero. Hay personas que pueden permanecer petrificadas durante el tiempo que dure el asunto, tumbadas, idas, dejando que el que está arriba se dedique a follar mientras ellas las ven venir cómodamente tumbadas en la cama. Suelen ser las personas, aseguran Las Nenas, que tampoco emiten ningún sonido, que muestran la misma actitud al follar que cuando les hacen una radiografía. Y eso a Las Nenas sí que no: nunca repiten.

No hace falta correr la maratón. El pim pam pum tampoco funciona, aseguran Las Nenas, que no entienden cómo todavía quedan hombres que manejan un solo movimiento en la cama: el clásico mete-saca rapidito, con un ritmo constante, en líneas generales aburridote y cuando pasa el rato incluso molesto. En un momento de pasión, vale, o cuando se acerca el orgasmo para cualquiera de los dos, pero… ¿todo el rato?

Movimientos circulares, siempre. El movimiento de cadera siempre funciona, una parte del cuerpo que muchas personas tienen terriblemente oxidada. Las Nenas consideran una obligación para cualquier persona con un mínimo de sentido común revisar el estado de sus caderas periódicamente, y si se da el caso de que son como un bloque de hormigón armado, nada mejor que algo de salsa, yoga, danza del vientre o lo que cada uno escoja para desbloquearlas. Si no hay un buen movimiento de cadera, raramente habrá un buen polvo.

Cambiar de postura. Hay que moverse siempre, y el sexo tiene que ser algo en líneas generales dinámico. En este caso, Las Nenas se refieren tanto al coito como al resto de prácticas. No vale escoger una postura que nos va bien y repetirla siempre, sino que el sexo tiene múltiples posibilidades para ir moviéndonos –incluso movernos por la casa, contra las paredes, sobre la lavadora, en el suelo, en el sofá…–. Y ojo, que aquí Las Nenas no hablan solo del coito: también de la masturbación y del sexo oral. Movimiento siempre.

La coordinación, fundamental. Cuando alguien no tiene ningún tipo de coordinación fuera del lecho –esa gente que tira cosas constantemente– es raro que sepa practicar un sexo oral en condiciones. Y es que es bien sabido que coordinar manos y lengua para que bailen al mismo son no es tarea fácil, así que Las Nenas lo tienen claro: si no te sale manos y lengua a la vez, opta solo por una de ellas. Poco a poco, y con ayuda de unas clases de salsa (o lo que sea), ya irás mejorando.

Sensualidad al poder. Y por último Las Nenas señalan la madre del cordero del que se mueve bien en la cama: la sensualidad. Y es que hay personas, hombres y mujeres, que destilan erotismo en cada uno de sus movimientos, que son sexys incluso cuando barren la casa. Y eso es algo, dicen Las Nenas, que no puede trabajarse. O se tiene o no se tiene. Si no es el caso, que es lo que nos ocurre a la mayoría, conviene trabajar los otros puntos con paciencia y dedicación.

Click aquí para cancelar la respuesta.