Te ha pedido tiempo, y ¿ahora qué?

Decirle esto a tu pareja es casi como nombrarle “la bicha”: casi todos imaginamos una ruptura definitiva cuando la otra persona nos pide tiempo. Es casi el nuevo “no soy tú, soy yo”. Pero no seamos derrotistas, en ocasiones, pedir tiempo significa únicamente eso: pedir tiempo y algunos terapeutas de pareja no lo ven como el fin de la relación.

En todo caso, si tu pareja te pide tiempo, ¿cómo debes actuar? ¿qué hacer y sobre todo, qué no hacer? Ahí van unos consejos para poder afrontar esta situación:

Lo primero, respetar la petición: puede que represente una bofetada y se te caigan todos los palos del sombrajo y se despierten todos tus miedos. Pero lo conveniente y lo que toca es respetarla: nada de agobiar al otro, de meter prisa… La tranquilidad es una gran consejera.

Comunicación: ¿por qué pide tiempo? ¿estáis pasando por un bache? ¿hay otra persona? ¿o simplemente necesita algo más de espacio? Hay que dejar claro, y para ello nada mejor que hablar tranquilamente, y sin dramas, entre vosotros, por qué se pide tiempo: quizás pase por un mal momento personal/profesional, quiera aclararse las ideas… Lo idóneo es establecer una meta clara: el tiempo va a ser de tanto. Y si el tiempo se pide para valorar si quiere o no seguir en la relación, lo mejor es que no haya contacto entre las partes hasta que se tome esa decisión.

Young sad mad sitting in regret

Establecer unas normas claras: ¿vais a seguir en contacto durante ese tiempo? ¿os seguiréis en redes sociales? ¿ese tiempo abre la posibilidad de tener sexo con otras personas? Es conveniente aclarar todos estos términos para luego evitar sorpresas desagradables. Quizás lo más idóneo es no seguir al otro/a en redes (que además podría generar celos) y evitar al máximo el contacto durante el tiempo que hayáis establecido.

Respetarlas: puede parecer una perogrullada pero no lo es. Estableces las normas y luego te cuesta cumplirlas y estás constantemente mirando qué hace en redes o llamando por teléfono. No. Toca dejar respirar al otro.

Aprovecha ese tiempo: seguramente al principio quieras meterte en la cama y no salir. Lo entendemos pero como ya te hemos dicho más arriba, pedir ese tiempo no tiene por qué ser sinónimo de ruptura. Así que, ¿por qué no aprovechas bien ese periodo para crecer como persona? En ocasiones, cuando estamos en pareja, dejamos de lado aficiones o amistades. O simplemente, no tenemos tiempo para uno mismo. Pues ahora tienes tu oportunidad: haz cosas, disfruta de los amigos, apúntate a un curso que te guste, ve a ver más a menudo a tu familia.. Ocupa tu tiempo si así lo deseas y si no, dedícate a descansar, leer un buen libro, disfrutar de la música… En todo caso, aprovecha ese periodo para crecer. Siempre es mejor eso que estar lamentándose por las esquinas.

Pedir tiempo al otro no tiene por qué significar una ruptura, un “hasta aquí hemos llegado”. Tu actitud durante este plazo tendrá que ver mucho con la continuación o no de la pareja. Así que evita los dramas y aprovecha para conocerte mejor a ti misma.

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