Susurros que provocan orgasmos: los misterios del ASMR

Hay quien para excitarse busca en internet vídeos de pornografía y hay quien los busca de gente susurrando. Sí, parece ser la última moda de la red, aunque en realidad no lo es tanto. Gente que se graba vídeos hablando de cualquier cosa, con la diferencia de que lo hace hablando despacio, suave, entre susurros, y muchas veces solo mostrándonos sus labios, para darle a la experiencia un toque más sensual. El objetivo es que quienes los escuchen sean capaces de sentir lo que se denomina como “orgasmos cerebrales”.

Para entendernos, hablamos del fenómeno del ASMR,  que en español se traduciría por “Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma”. La sexóloga Verónica Vivero explica que “se conoce más coloquialmente como orgasmos cerebrales  o simplemente, hormigueos sensoriales. Consiste en la sensación de hormigueo y /o cosquilleo ante la presencia de estímulos, generalmente de tipo auditivo, visual y /o táctil que provocan espasmos y una sensación de trance”.

Si bien parece que los susurros funcionan muy bien en la búsqueda de esta sensación de placer, también existen vídeos de gente haciendo manualidades o prácticas similares, que provocan sensaciones parecidas, aunque claro, no a todo el mundo. “Quienes tienen la habilidad de experimentarlo, verbalizan una inmensa sensación de placer, acompañado de una sensación de gratificación y relajación”. La cuestión es que, según la experta “no existe una base científica lo suficientemente sólida que verifique que se trata de un fenómeno reconocido y tampoco se sabe la prevalencia”, es decir, que realmente no se sabe ni por qué pasa, ni a cuánta gente le pasa.

Sensual woman in bed

¿Pero por qué se denomina orgasmo cerebral a esta sensación? Tal y como relata Vivero, a través de ese susurro “la persona experimenta una sensación subjetiva de placer y bienestar que guarda semejanza o parecido a un orgasmo”. Por lo que queda claro que se trata de una práctica que provoca un gran bienestar sin ningún tipo de riesgo y de forma bastante asequible. De hecho, el sentido del oído juega un papel clave en nuestra excitación, por ejemplo, en los jadeos o gemidos, incluso aunque sean por teléfono. “Se dice que las mujeres solemos ser más auditivas y los hombres más visuales y lo cierto es que se suele cumplir en la mayoría de ocasiones. La mujer suele lograr mayor excitación que el hombre ante las palabras y en concreto, los susurros, estos juegan un importante papel en el grado de excitación”, puntualiza la sexóloga.

Otra idea importante a recalcar es que la excitación no solo proviene entonces del sentido del tacto, como puede ser a través de la estimulación manual o del sentido de la vista, como puede ser consumir pornografía, sino que el resto de sentidos también puede jugar un papel importante. “Vivimos en una sociedad muy genitalista donde prima, aunque cada vez menos el coitocentrismo— aporta Vivero—. En la variedad está el gusto y existen infinidad de vías de estimulación sexual que dependiendo de cada persona les pueden servir unas u otras”.

En el caso concreto de los susurros, lo cierto es que cuando una persona ha identificado que es sensible a los mismos, buscar vídeos en internet puede ser un recurso más para buscar su placer, “aunque esto no quiere decir que el susurro tenga por qué ser el recurso más importante, variará mucho en función de la persona y sus gustos”.

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