¿Son los amigos unos pésimos casamenteros?

Si estás soltera/o conocerás la situación (y da igual que esa soltería haya sido elegida o que sea por una separación reciente): tus amigos/as te quieren sacar de casa (y eso está muy pero que muy bien) y presentarte a alguien que seguro te gustará. O sea, que están ejerciendo, con toda su buena voluntad, de Cupidos, de casamenteros: “Mira, tengo un amigo que te encantaría: es majísimo, súper atractivo, tenéis muchas cosas en común, le voy a decir que se venga también el sábado”. ¿Te suena? Seguro que sí.

Nadie niega la buena voluntad de tus mejores amigos cuando quieren emparejarte y sin embargo, no todas las veces esta “aventura” llega a buen puerto. Es más, muchas veces se complica y quisieras no haberles escuchado… ¿Y cómo es posible, te preguntarás, si nuestros amigos saben cómo somos y nos conocen? ¿No debieran atinar con las presentaciones?

Pues sí, pero no es tan sencillo: primero, habría que analizar por qué a la gente le gusta hacer de Celestina. Y esta temática, cómo no, también se ha estudiado, unos investigadores de Harvard dieron con la solución al enigma: los que lo hacen encuentran altos índices de placer al hacerlo, incluso aunque sus emparejamientos hayan sido fallidos en la mayor parte de las veces. En definitiva: que se sienten bien cuando quieren emparejarte y por eso insisten.

Young people taking a selfie while eating pizza

Eso explica que te salgan Cupidos por doquier, pero, ¿por qué no funcionan las recomendaciones si vienen de alguien que, en teoría, parece conocerte muy bien? Pues la respuesta está en una simple palabra: química. Ésta, afortunadamente, no se puede prever (de ahí que, por ejemplo, que el éxito de satisfacción en el uso de apps de ligoteo, cuando se busca algo más que sexo casual, sea bajo): y es que puede haber miles de matches o que os gusten las mismas cosas, pero a la hora de la verdad puede que no os gustéis porque no surge esa cosa llamada química.

En este caso sucede lo mismo: tu amigo/a puede presentarte a alguien a quien le guste el mismo cine o la misma literatura que a ti, pero puede que luego, frente a frente, no surja la chispa. Pero ojo porque cuando es un amigo el que presenta puede haber más problemas, ¿cuáles? Lógicamente, si las cosas se tuercen, intentará hacer de mediador entre los dos y ojo porque esto puede hacer que pierdas no solo un amante sino una amistad.

Así que cuidado: la próxima vez que un amigo/a quiera presentarte a alguien.. quizás debieras declinar amablemente la propuesta y huir como alma que lleva el Diablo.

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