Siete ideas calientes para no resfriarnos en invierno

El sexo apetece todo el año. Se pongan como se pongan, no hay una estación favorita para tener relaciones sexuales, lo que sí que hay es diferentes formas de tener sexo según la época del año. O más bien, según el frío o el calor que haga. Porque sí, en verano está muy bien eso del sexo al aire libre, de hacerlo en la playa, pero, ¿y en invierno qué pasa?

Porque claro, una de las bases del sexo es la de quitarse la ropa, lo que según cómo esté nuestra calefacción, puede convertirse en un problema. Susana, de 31 años cuenta que “unas navidades, se nos ocurrió jugar a echarnos por encima champán y chocolate caliente, que durante el acto en sí se enfrió, y acabamos cogiendo un gripazo horrible durante el resto de las fiestas”. Para que eso no te pase y puedas seguir disfrutando del sexo sin altercados, ni riesgos de tos y mocos indeseados, estas son algunas ideas para un sexo caliente en invierno:

1) Efecto calor: La sexóloga Nayara Malnero de Sexperimentando explica que el inverno es un buen momento para hacer uso de algunos productos que nos pueden ayudar a entrar en calor, “como por ejemplo, lubricantes con efecto calor o aceites de masaje, que a lo mejor no nos apetecen tanto en verano”.

happy young couple in bed

2) Edredoning: Atrincherarnos debajo del edredón los días fríos y construir ahí un nidito de amor, del que ya no apetece salir en todo el día. Una forma de estar piel con piel, sin peligro de resfriarnos.

3) Una ducha caliente: Malnero recuerda que aunque en verano, el sitio ideal para hacerlo puede ser la piscina, cuando hace frío no tenemos por qué olvidarnos del erotismo del agua. “El invierno es un momento perfecto para hacerlo en medio de una ducha caliente”, en la que además podemos aprovechar la presión del agua para masajear el cuerpo y también los genitales, porque el coito no tiene que serlo todo.

4) Delante de la chimenea: Un fin de semana rural, una noche entre mantas en la alfombra, enfrente de  la chimenea, con un par de copas de vino,  es una imagen sumamente erótica, pero si no, unas buenas mantas sobre la alfombra y un radiador que no esté muy lejos para notar el aire calentito también puede tener su efecto.

5) Mucho movimiento: La sexóloga también propone que el invierno sea una excusa perfecta para hacer más ejercicio, y aprovechar para buscar posturas en las que haya más movimiento, ya que al final el calor del cuerpo no solo depende de lo que pase fuera.

6) El roce de la franela: El tacto también es importante y si en verano apetecen tejidos suaves, Malnero señala que “el roce de la franela también puede tener su gracia, al final se trata de probar diferentes sensaciones”.

7) Petting con ropa: Sí, piel con piel se disfruta mucho, pero a veces los arrebatos pueden llegar con la ropa puesta, incluso aunque no lleguemos a la penetración y simplemente la cosa quede en unos arrumacos en el sillón, con los que volver a entrar en calor.

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