Siete falsos mitos sobre los gays

Muchos gays ven cómo todavía hay gente que reduce su orientación sexual a estereotipos que no siempre se corresponden con la realidad. Una idea muy popularizada es el modelo de hombre homosexual que cuida mucho su imagen, no falta al gimnasio, le encanta ir de compras y tiene más amigas que amigos. Sin embargo, pensamientos como éstos no son otra cosa que tópicos que simplifican la realidad y dan como algo general cosas que en muchos casos son anecdóticas. Vamos a repasar esos falsos mitos sobre los chicos gays que aparecen frecuentemente en las conversaciones, a veces en forma de pregunta, y que conviene desmontar.

A los gays les encanta ir de compras y entienden de moda
Es cierto que hay muchos diseñadores en el mundo de la alta costura y grandes genios de la moda tanto a nivel nacional como internacional que son gays. Sin embargo, se trata de una muestra que no tiene por qué ser representativa, porque lo cierto es que hay de todo. Hay algunos que combinan peor que Paco Clavel y otros que sí, tienen más estilo. De entrada, no a todos les gusta ir de compras. Lo de chica-va-de-compras-con-amigo-gay es algo que como recurso cinematográfico de comedia facilona queda muy bien, pero la realidad es otra. Y es que, igual que hay chicos heterosexuales a los que les encanta ir de tiendas con su chica, también hay hombres gays a los que no les gusta nada tener que pensar en qué ponerse. El término ‘metrosexual’ surgido hace ya algunos años, incluye tanto a hombres gays como a heterosexuales. Por tanto, esa puede ser la prueba de que la moda nada tiene que ver con la orientación sexual.

¿Quién hace de chico y quién de chica?
Aunque suene algo prehistórico, muchos gays siguen escuchando esta pregunta de vez en cuando por parte de conocidos, amigos y familiares. Aplicar el patrón heterosexual al mundo homosexual hace que surjan pensamientos erróneos que llevan a algunas personas a creer que en las relaciones gays hay un componente que desempeña el rol del hombre y otro el de la mujer. Y aquí es donde empieza un no parar de falsas creencias entre las que destaca el relacionar al hombre activo de la relación con la parte masculina y al pasivo con la parte más sensible y afeminada. Este pensamiento es tan erróneo que se desmonta solo con decir que la mayoría de parejas homosexuales son versátiles (a ambos componentes les gusta penetrar en el sexo anal, del mismo modo que disfrutan siendo penetrados).

Los chicos homosexuales tienen mucho gusto decorando
De los creadores de “a los gays se les da mal el bricolaje” llegó otro de esos tópicos casposos que  afirman que a los gays se les da bien la decoración. Salta a la vista que se trata de otra de esas afirmaciones cuestionables. Y es que, si bien es cierto que en el mundo del interiorismo y la decoración hay hombres homosexuales que destacan por su excelente gusto decorando, también existen gays que te pueden dejar la casa con un aspecto más destartalado que la de Alaska y Mario.

Los gays son más sensibles
Lo de llorar con una comedia romántica le puede pasar a todos los chicos, sean o no gays. Puede que los hombres homosexuales, al haber roto con los clichés sociales establecidos, no teman tanto a mostrar sus sentimientos, al contrario que los heterosexuales. Pero no se puede generalizar, ya que la empatía es una cuestión que va más relacionada con el desarrollo personal de cada uno que con la sexualidad. Lo cierto es que hay gays sensibles y otros que no lloran ni troceando una cebolla para el puchero.

Conchita Wurst at Amsterdam Gay Pride 2015

A los gays les encanta Eurovisión y las divas
Madonna, Lady Gaga, Britney Spears… No solo se les conoce por ser grandes figuras del pop internacional sino que también destacan por haberse convertido en los llamados “iconos gays”. Pero, ¿solo tienen fans homosexuales? No. Por tanto, es un tópico decir que su público lo forman chicos gays y que estos tienen gran predilección por las divas de la canción. Hay gays a los que les gusta el rock, el rap e incluso el heavy. Lo mismo ocurre con Eurovisión, que en ocasiones se da a entender que es uno de los acontecimientos gays del año. Igual que, en contra de lo que se pueda pensar, hay homosexuales a los que les encanta ver el fútbol, también encontramos chicos heterosexuales amantes de la canción que siguen Eurovisión.

Son adictos al gimnasio
Que todos los gays están buenísimos, que tienen cuerpazos y que les encanta ir al gimnasio es otra de esas cosas que con frecuencia se escucha por ahí. Solo hace falta darse una vuelta por un bar de osos o pasear por Chueca para ver que, afortunadamente, hay gays de todos los tipos, unos con más músculos y otros con menos. Existen hombres homosexuales a los que les apasiona el gimnasio, claro, pero como también hay heterosexuales asiduos a las pesas y otros que no. Y aquí el término ‘metrosexual’, que engloba tanto a gays como a heterosexuales, sirve de nuevo para explicar que el gusto por cuidar el físico es algo que no depende de la orientación sexual.

¿Cómo sabes que no te gustan las mujeres si nunca has probado?
Este topicazo en forma de cuestión no es otra cosa que una de esas preguntas-boomerang que se vuelve sobre el que la realiza en forma de contundente respuesta: “¿Cómo sabes tú que no te gustan los hombres si nunca has probado a tener sexo con un chico?”. Como vemos, la pregunta-tópico es muy fácil de desmontar simplemente reformulándola a la inversa. Y es que, por ejemplo, uno puede saber que no le gusta ser economista sin necesidad de haber trabajado en una banco, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre con esto.

Los que hemos repasado no son los únicos tópicos sobre el colectivo homosexual masculino. Por eso conviene recordar que cada persona es un mundo y si algo tienen en común los gays es su orientación sexual. Si no se les pone etiquetas a los chicos heterosexuales, ¿por qué hacerlo con los demás?

A la lucha por los derechos LGTB se une algo muy importante que es el esfuerzo por desterrar esos falsos mitos que no necesariamente representan al colectivo.

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