Siete cosas que no nos gustan en el sexo

Practicar sexo es una maravilla y todo ventajas pero en ocasiones, el acto puede convertirse si no en una pesadilla, sí en algo que es mejor dejar a buen recaudo en un baúl bajo siete llaves. Sí, hay una serie de cosas que no nos gustan en la cama y todas ellas pueden evitarse/corregirse, aunque tal vez quien las lleve a cabo no considere que no son apropiadas. Por eso no está de más este artículo donde las enumeramos. Toma buena nota:

Llevarte el móvil a la cama: y no, no nos referimos a que, si duermes solo/a te lleves el móvil para lo que te apetezca. No. Estamos hablando de que te vayas a “encamar” con alguien y ahí estés tú con tu aparatito en la mano (y tampoco hablamos del aparatito que tienes entre las piernas). Hay otros muchos momentos durante el día y la noche más apropiados para contestar a tus amigos en el chat, o mirar las últimas noticias en Twitter, consultar el correo o hablar con tu madre. En serio: en el encuentro sexual, el móvil no es un buen invitado.

No usar el preservativo: en más de una ocasión hemos hablado de esto en El Sextante. Es habitual, y desmitifiquemos lo de que solo sucede entre la gente más joven, que muchas personas, tanto hombres como mujeres, no quieran usar preservativo en el encuentro sexual. Ante esa negativa solo cabe otra: un NO rotundo a todas aquellas proposiciones, y máxime cuando hablamos de sexo ocasional con un desconocido/a, si son sin condón. Las enfermedades de transmisión sexual no dejan de aumentar, así que te va en la salud cuidarte en la cama.

Llevarte la moral a la cama: a la cama hay que ir a disfrutar, a reírse con el compañero/a, a pasar un buen rato, a crecer sexualmente, a descubrir… Y en nada de todo esto cabe la moral de cada uno, siempre y cuando todo lo que se lleve a cabo sea consensuado, evidentemente. No, no nos gustan aquellas personas que, basándose en su moral o sus prejuicios, juzgan lo que al otro/a le gusta en el sexo.

Couple lying in Bed

Las prisas: no estamos diciendo que estén mal “a quick one”, como dicen los ingleses, o un “aquí te pillo aquí te mato” que decimos aquí. En absoluto: estos polvos rápidos pueden ser maravillosos. Pero no como norma y desde luego, si vas a tener un encuentro sexual, no hay nada peor (obviando el móvil que decíamos anteriormente) que el otro/a tenga el reloj en la mano metiéndote prisa. Así no hay quien se corra ni se relaje.

El egocentrismo: el sexo es disfrute personal pero también, es entrega y ganas de que la otra persona disfrute. No, no nos gustan en la cama aquellas personas que solo piensan en su placer, ignorando qué le puede gustar al otro/a.

La suciedad: cuidado, que no estamos diciendo que algunas prácticas como la lluvia dorada, por ejemplo, sean sucias. En absoluto: estamos diciendo que todo el mundo debiera llegar al sexo duchado y si no es recién duchado, al menos, con unas condiciones mínimas de higiene. Tanto ellos/as como su ropa interior.

Tus ex parejas: si el móvil no pinta nada en la cama, dinos, ¿qué pinta tu ex que “te la comía maravillosamente” o “Antonio, que te hacía tener muchos orgasmos seguidos”? No, por favor, sea sexo esporádico o una relación, los pasados sexuales con nombre y apellidos son anti libidos. Déjalos mejor en la puerta.

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