Siete cosas que estás haciendo mal con tu pene

En tu vida diaria, en la higiene y por supuesto, en las relaciones sexuales… hay cosas que estás haciendo mal con tu miembro viril y no lo sabes. Pero para eso estamos aquí, para descubrírtelas. ¿Preparado? La sexóloga Raquel Graña nos ayuda en esta tarea, toma buena nota para empezar a cambiar hábitos.

Obsesionarte con el tamaño: el tema del tamaño preocupa a la mayoría de los hombres, suelen compararse con otros y nunca están seguros de este aspecto. ¿Será pequeña? Pero, ¿y si es demasiado grande? El tamaño no importa y no es determinante en el placer de la mujer (el botón mágico es el clítoris, así que no nos obsesionemos). Es más, muchas mujeres prefieren los penes pequeños a grandes, porque éstos últimos les pueden causar dolor. Así que no te rayes con este aspecto.

Al pene, al igual que a los genitales femeninos, los productos adecuados: no se te ocurra untarte productos que no son adecuados para tus genitales. Y sobre la higiene, opta por un jabón de ph neutro. ¿Con qué frecuencia hay que lavarse? “Todos los días, y por supuesto, siempre después de una relación erótica. Es más, al igual que a las chicas, a los hombres también les recomiendo hacer pis después del coito”, explica. Por cierto: a la hora de la higiene conviene bajar el prepucio para limpiar bien la zona de la base del glande, donde pueden acumularse residuos. De esta forma se evitarán infecciones.

Man washing hair in shower

“El tabaco y el alcohol no pasan factura al sexo. Pensar esto es muy común y es un error. Afectan a la salud, tanto del hombre como de la mujer y no hay que perder de vista que a más largo plazo, puede pasar factura”, explica la experta.

Otro error muy común: no revisar el pene y los testículos. “Así como la zona del perineo o de la ingle, hay que revisarse y tocarse para comprobar que no hay cambios. Y hacerlo con regularidad”, comenta. Así que ya sabes: hazte auto chequeos para evitar mayores problemas. Cúrate en salud.

Creer que no hay que ir al urólogo: es altamente recomendable a partir de los cuarenta años.

Ojo con el deporte en exceso: si te gusta mucho montar en bici, muchos expertos advierten que montar más de tres horas diarias en bicicleta es peligroso para el pene y los testículos. “La sobrecarga siempre es mala, y no solo hablamos de deporte, también, con respecto al trabajo”, dice Graña.

No todos los penes son iguales: y además, en la variedad está el gusto. Las comparaciones son odiosas y no le vemos la utilidad, sinceramente, a que te compares el falo con el de tu compañero de piso. Acepta lo que tienes: la forma, la inclinación e incluso, el color de la piel no tiene por qué ser igual al de otro (de hecho, suele ser habitual que la piel de tus genitales no tenga que ver con el color del resto de tu piel). Acéptate como eres y ya verás que tus relaciones sexuales serán mucho mejor.

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