Sexo tántrico gay o cómo el hombre puede ser multiorgásmico

Ahora que cada vez es más fácil conseguir sexo rápido entre hombres gays, hay quienes se sienten empachados de encuentros exprés y buscan algo menos superficial y más auténtico. Convertir los encuentros sexuales en algo más profundo y espiritual es el objetivo de las personas que se interesan por el sexo tántrico. En esta disciplina las caricias, los besos y los masajes cobran mucha más importancia en las relaciones sexuales, dejando en un segundo plano a los genitales.

Cada vez se acerca más gente a la sexualidad tántrica. La franja mayoritaria es la de hombres experimentados de entre 40 y 50 años que buscan otro tipo de placer y conexión con las personas. Pero, aunque esto pueda parecer algo novedoso y moderno, en realidad no lo es. Este modo de entender la sexualidad está basado en el tantra, una filosofía de vida de origen oriental que cuenta con más de 4.000 años de antigüedad. Evitar lo superficial para centrarse en la esencia de la relación íntima es el principio más característico de esta corriente. El tantrismo considera que la sexualidad está en todo el cuerpo, por eso no le da tanta importancia al pene en las relaciones entre hombres homosexuales.

Couple of gays

Quizá uno de los puntos más atractivos de la sexualidad tántrica sea el que el hombre pueda tener varios orgasmos sin eyacular, lo que permite tener una experiencia sexual más duradera. Para retrasar la eyaculación, los expertos en tantrismo insisten en la importancia de trabajar el suelo pélvico, la contracción del esfínter y de los glúteos, además del control mediante la respiración. “Al retrasar la eyaculación, la fase de excitación y del orgasmo es mucho más larga. Hay personas que incluso no eyaculan porque no lo necesitan”, explica el experto Ramón Aymerich, profesor del centro Biotantra Hombres, especializado en sexualidad tántrica para hombres gays.

El tantrismo no diferencia entre sexo oral y anal. “Lo importante es saber conectar con la técnica y aplicarla a todas las prácticas sexuales”, afirma Aymerich. Dentro del sexo gay, el tantrismo permite poder llegar a realizar penetraciones con retroeyaculación, pudiendo sentir orgasmos más potentes. El hombre que desempeña el rol de activo en la relación gay es quien debe controlar los movimientos para que le resulte más fácil parar cuando sea necesario.

Clases para aprender

Pero dominar la sexualidad tántrica requiere práctica y conocimiento teórico, por eso existen escuelas que se dedican a la enseñanza de esta disciplina. “Durante las clases de sexualidad tántrica los participantes llegan a estar desnudos totalmente. Se producen las erecciones, la excitación y el orgasmo; pero en las clases no hay sexo oral, ni penetración ni vivencia desde lo genital”, aclara el experto Ramón Aymerich.

Los defensores del tantrismo aseguran que es posible llegar al orgasmo sin erección ya que el cuerpo humano tiene multitud de puntos erógenos. “Hay personas que sin erección tienen microorgasmos en otras partes de su cuerpo, como puede ser en el masaje del recto anal”, explican desde el centro Biotantra Hombre.

La postura de flor de loto

Respirar correctamente así como vincularse con la mirada y con el tacto con la otra persona es algo que los que practican el sexo tántrico gay tienen muy presente. La importancia de las posturas es algo que también se debe tener en cuenta. Al estar el tantrismo muy vinculado con el yoga, la postura que recomiendan los expertos es la de flor de loto, de forma que uno de los chicos se sienta encima del otro juntando genital con genital.

“El mejor lugar para practicar el sexo tántrico es el suelo, donde podemos poner un tatami o colchoneta. Se recomienda preparar el espacio con incienso, velas, aceites aromáticos e incluso flores”, sugiere Aymerich. La meta no es el orgasmo, sino el disfrute de toda la actividad sexual. El tantrismo deja atrás el “aquí te pillo, aquí te mato”. Y es que, aunque el tiempo que dure una sesión de sexo tántrico depende de cada persona, los que conocen de primera mano esta disciplina afirman que la media suele ser de tres horas. Sin duda, el sexo tántrico gay no es apto para chicos con prisas.

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