Sexo oral: ¿te suena la técnica del pomelo?

Una de las preguntas que suele hacerse en cuestión de sexo es si se prefiere el sexo oral o la penetración. Pero, ¿es necesario elegir?
No, no se trata de hacer un trío o casi de hacer contorsionismo, sino de aprender a hacer técnicas que puedan combinar las sensaciones de ambas experiencias. En este caso, para los chicos,  la más conocida es la técnica del pomelo .

La idea es utilizar un pomelo cortado para ponerlo en la base del pene, y que simule la sensación de una vagina, mientras que se practica sexo oral a la vez.

Relata esta técnica con más detalle María Torre, del sex&feminist blog Ars Eroticas , “la técnica del pomelo es una manera de hacer que el pene sienta frescor y humedad a la vez que penetra o es chupado, de ahí que se utilice una fruta, en este caso, y como su propio nombre indica, un pomelo”.

Female hand holding grapefruit

El mecanismo es muy sencillo, “se cortan los dos extremos del pomelo, y se vacía su interior dejando un poco de la carne de la fruta. Para que el truco funcione el pomelo debe estar muy maduro y jugoso. Para que suelte mejor su jugo, antes hay que rodarlo un poco sobre una superficie apretándolo suavemente”.

También hay truquillos

Para dominar la técnica, la experta añade algunos trucos. Por ejemplo, recuerda que “hay muchos tipos de penes con tamaños, contornos y curvaturas diferentes, si se quiere que el pomelo se ajuste a él, habrá que buscar uno que más o menos se adapte a las características del pene. Parece una técnica muy simple, pero a la hora de ponerla en práctica, puede que no lo sea tanto. Además, hay que tener en cuenta que el pomelo queda en el tronco del pene, que será digamos la parte móvil sobre la que se moverá el pomelo, por ello tal vez esta técnica no sirve para todos los tamaños”.

Igualmente, habrá cosas que es mejor no probar, por ejemplo, meter el pomelo en el microondas para que esté más jugoso y caliente, puesto que “al hacer esto la pulpa adquiere cierta temperatura que puede quemar la piel sensible del pene, así que mejor que un aparato son las manos”, apunta la experta.
Hay que tener en cuenta que el pomelo tiene un sabor peculiar y que no es una fruta que guste a todo el mundo. Por ello, Torre aporta que  “otro cítrico como la naranja o el membrillo, podría valer”.

Sin embargo, desde su perspectiva, los problemas de esta técnica, es que el jugo, que puede aportar frescos, también puede convertirse en un problema. “Además de resecar la zona, puede provocar escozor. ¿Qué nos pasa cuando tenemos una pequeña herida en el dedo o en otro lugar y nos cae una gota de la naranja o fruta que estamos comiendo? pues imagínate eso en el pene, en la vagina o en la boca”.

Así que, otra alternativa es usar juguetes  que cumplen esta misma función y con la misma forma, unidos a lubricantes que sí que ayudan a deslizar, y que también pueden dar sensación de frescor o calor. La idea será “coger un juguete con funda de silicona, aplicando antes un gel, y llevándola hacia la parte del pene más cerca del abdomen, dejando el resto está libre para introducirlo en la vagina o lamerlo. Y a la vez se puede jugar a mover la funda que le generará una sensación tripe, notar el gel actuando, las hendiduras y dibujos de la funda y a la vez penetrar o ser succionado”.

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