Sexo con un circuncidado, ¿hay alguna diferencia?

Si alguien ha visto la película ‘Malas madres, quizás se haya sorprendido con una de sus charlas de chicas, en las que se preguntaban cómo se masturba a un chico que no está circuncidado, pensando qué se hacía con esa “piel extra”. Si en EE.UU lo común es estar operado, en España pasa justamente lo contrario, y es que algunas mujeres se preguntan si hay alguna diferencia en las relaciones sexuales con chicos circuncidados u operados de fimosis.

Concretando datos, la sexóloga Ximena González aporta que “el 55% de los dos millones de niños varones que nacen anualmente en EEUU son circuncidados, mientras que en Europa sólo se aplica a uno de cada diez bebés”. Por aclarar de lo que estamos hablando, “la circuncisión es una intervención quirúrgica que consiste en cortar la piel del prepucio que cubre el glande del pene”. Según González, “la mayoría de las veces se realiza esta técnica debido a la existencia de fimosis, lo que significa que la piel del prepucio no puede retraerse o bajar para dejar descubierto el glande”, pero también “se realiza por motivos religiosos en culturas como la hebrea o la musulmana, en forma de rito o celebración del tránsito de la niñez a la vida adulta”.

¿Y cuál es el resultado? Para hacernos una idea más visual, la experta explica que “tras cortar la piel que cubre el glande, su grosor incrementa haciendo que el tamaño de la punta del pene se perciba más grande, creando así a nivel visual una mayor excitación en la pareja”.

Man looking in his underwear

Si bien esta idea es algo subjetiva, sí que hay ventajas en cuestión de salud. En primer lugar, al no cubrir el glande, por ejemplo después de orinar, no se almacenan tantos restos, también de sudor o de otros fluidos, por lo que se mantiene una mejor higiene, aunque obviamente depende de los hábitos de cada persona. Pero además, como informa Ximena González, “en los últimos años se han realizado varios estudios en donde se han publicado artículos que señalan que la circuncisión podría ayudar a prevenir el cáncer de pene, el contagio de papiloma, herpes, VIH y otras ITS, puesto que las células de Langerhans, ubicadas en la piel interior del prepucio, son células bastante propensas a quedar infectadas por algún virus”. La cuestión está en que los datos tampoco son tan concluyentes como para recomendar la circuncisión de forma generalizada.

Pensando en detalles más prácticos, en lo que a las relaciones sexuales se refiere, la experta añade que “es importante conocer que, debido a la circuncisión, el glande pierde algo de sensibilidad o mucha dependiendo del caso”. Esto, según se mire, puede resultar una ventaja, ya que “se  puede producir un retraso en la eyaculación, permitiendo encuentros sexuales de una mayor duración”, aunque al final todo depende de cada persona. Como apunte, y volviendo a la pregunta de la escena de ‘Malas madres’, la piel del pene es elástica, por lo que, pese a haber cortado la piel del prepucio, es posible estirar la existente para practicar la masturbación sin que haya apenas diferencia.

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