¿Sequedad vaginal? Ahí van unos consejos

Puedes tener sequedad vaginal de forma habitual pero está claro: cuando más te molesta es a la hora de tener relaciones sexuales. Es ahí cuando te acuerdas porque suele provocar que las relaciones sean dolorosas (a veces incluso se puede sangrar) y como es a la mujer a quien le resultan molestas se puede dar el caso de que vaya evitando tener sexo, por ejemplo.

La sequedad vaginal suele aparecer por falta de lubricación natural en la vagina, y es esto lo que genera molestias, picor, ardor e incomodidad. El mayor porcentaje de mujeres que sufre este problema lo tiene al llegar a la menopausia pero esto no significa que solo se produzca durante esta etapa, también puede ocurrir en otras, de hecho son muchas mujeres en edad fértil que manifiestan esta problemática. Así, es una consulta muy común a los sexólogos, tanto que algunos la consideran la equivalencia a la disfunción eréctil en el hombre.

unhappy young couple in bedroom
La disminución de estrógenos es la principal causa de la aparición de la sequedad vaginal, pero no la única, también puede aparecer por la ingesta de determinados medicamentos o incluso, en épocas de estrés.

¿Qué podemos hacer?
Si tenemos este problema, tendemos a evitar las relaciones sexuales pero eso nos lleva a un círculo cerrado porque, al tener menos sexo, hay menos irrigación en la zona genital lo que acaba provocando mayor sequedad. Y es que, aunque no te lo creas, mantener relaciones coitales ayuda a que estas molestias se reduzcan. La masturbación también es un gran remedio.

Otra solución es la aplicación de hidratantes y lubricantes (los que están hechos a base de agua van genial), que van bien para el momento del sexo (aunque no solucionan el problema en sí). Otras prácticas que previenen o alivian la sequedad vaginal de forma natural son beber mucha agua, la vitamina E, que mejora la circulación y evitar dietas demasiado estrictas, ya que el colesterol es esencial para la producción de estrógenos, que están implicados en el proceso de la lubricación. También hay tratamientos hormonales y algunas revistas científicas están poniendo de manifiesto que el láser vaginal puede ser una alternativa terapéutica.

Cambios en el estilo de vida que también ayudan

Otras soluciones que ayudarán a reducir la sequedad y sus molestias son la pérdida de peso (las mujeres obesas tienen más riesgo de padecerla) y el abandonar el consumo de tabaco. En internet pueden encontrarse multitud de remedios de la abuela, como baños de manzanilla o la aplicación de aceite de sésamo y de aceite del árbol de té, pero nuestro consejo es que consultes con tu médico antes de aplicarte nada no vaya a ser que sea peor el remedio que la enfermedad. “Además, mantener una buena tonicidad de la musculatura pélvica realizando los ejercicios de Kegel o usando bolas chinas mejoran la circulación sanguínea de la zona y contribuyen a conservar la lubricación vaginal”, explica Silvia Legido, sexóloga en Sexualmente. Y, como hemos dicho más arriba, “seguir disfrutando de una vida sexual activa a solas o en pareja permite que las glándulas de Bartholin, encargadas de la lubricación, no se atrofien y mantengan su capacidad de trabajar durante más tiempo”, finaliza la sexóloga.

Click aquí para cancelar la respuesta.