Seis técnicas del Kamasutra para volver a amar el misionero

Solo hay un problema con el sexo al estilo misionero: la gran mayoría de los hombres lo hace de manera convencional, empujando dentro y fuera con la misma velocidad, la misma profundidad, el mismo movimiento de cadera, el mismo todo. En otras palabras, bosteza y repite una y otra vez. Lo que estos chicos quizás no sepan es que hay maneras mucho más emocionantes de penetrar en esta postura. Formas más excitantes y placenteras para ambos. Rescatamos seis ideas del Kamasutra que lo demuestran que el triste ‘misionero’ puede llegar a convertirse en el sugerente  ‘golpe de jabalí’.

Antes de entrar en materia, estas ideas que estás a punto de leer están escritos desde una perspectiva de posición de pareja directa, al estilo misionero tradicional, pero algunas de funcionan a la perfección en otras posiciones, incluso anales. Eso sí, si probáis por detrás, evitad los movimientos profundos y rápidos. Que no queremos disgustos.

1. Técnica del batido
Pídele que sujete su pene con la mano desde la base y que lo mueva en círculos dentro de tu vagina. La sensibilidad de tu pared vaginal varía mucho según el área que se estimule, por lo que al rodearla toda con este movimiento, puedes explorar nuevos puntos de excitación.

2. Técnica de la fricción
Seguro que tú también piensas que el Punto G se encuentra en la pared frontal de tu vagina y que lo único que hay que hacer para estimularlo es apuntar directamente con el pene. Pues no. Llevas toda la vida haciéndolo mal, lo siento. Mientras estéis en la postura de misionero, él debe empujar su pene hacia abajo en vez de hacia arriba, manteniendo un ritmo corto y agudo en lugar de una  penetración profunda. Si tu chico consigue dirigir su proyectil hacia la parte posterior de tu vagina, la sensación que experimentarás será totalmente diferente y satisfactoria. De nada.

3. Técnica del piercing
Mantén las caderas en posición horizontal mientras te tumbas boca arriba y pídele que ponga su cuerpo sobre ti un poco más arriba de lo habitual, de manera que tu cabeza quede alineada a la altura de sus hombros. Así conseguirás que a medida que empuje hacia adentro y hacia afuera, su pene se deslice también hacia adelante y hacia atrás sin perder el contacto con tu clítoris, proporcionando una estimulación adicional. Tomároslo con calma. Merecerá la pena.

Young couple in sexual intercourse

4. Técnica del zarandeo
Durante la penetración, haz que saque su pene por completo de tu vagina y que vuelva a penetrarte de nuevo con un golpe rápido y seco. Es un movimiento primitivo y animal que, combinado con un poco de guasa y mucha lujuria, os volverá locos a los dos.

5. Técnica del jabalí
Mientras entra y sale de ti como suele hacer normalmente en la postura del misionero, sugiérele que mueva su pene hacia la izquierda o hacia la derecha, ejerciendo una presión continua en un lado u otro de tu vagina. Al parecer, igual que pasa con otras partes del cuerpo, un lado del clítoris suele ser también más sensible que el otro en la mayoría de las mujeres, por lo que quizás también suceda lo mismo ahí dentro. Por probar que no quede.

6. Técnica del gorrión
Del gorrión, del colibrí o de cualquier pajarito pequeño y juguetón que te venga a la cabeza. Se trata de que tu compañero sexual realice movimientos rápidos y superficiales a la entrada de tu vagina, sin quedarse en el hall pero sin pasar hasta la cocina. Para muchas mujeres, esta zona es la más sensible, así que pídele que pase sin llamar y se quede un ratito en la puerta, esperando. Para llegar al patio interior siempre hay tiempo.

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