Seis pequeños cambios que pueden mejorar vuestra vida sexual

No suponen un gran esfuerzo extra, y sin embargo son realmente efectivas para despertar el apetito sexual y dar un empujón a la relación.

1. Acostaos un poco más temprano
Que el cansancio y el sueño no sea una excusa diaria para ponerse a dormir nada más meteros en la cama. Si retrasáis la hora de acostaros por ver un rato más la televisión o interactuar en redes sociales, es normal que cuando lleguéis a la habitación estéis exhaustos. Cuidar la relación es una ocupación más importante que terminar de ver ese capítulo. Ya tendréis tiempo de poneros al día de la serie a una hora menos intempestiva a través de Internet.

2. Reservaos una noche a la semana
Planificad una cena a solas, cocinad juntos, poneos una copa de vino si os gusta y, en definitiva, dedicaos una noche sin prisas, sin compromisos posteriores. Contaos todas esas cosas que no habéis tenido tiempo de hablar entre semana, buscad en el otro esa complicidad y apoyo que reforzará vuestra unión.

3. Buscad nuevas aficiones en común
Es conveniente que cada miembro de la relación tenga sus aficiones individuales, que ninguno renuncie a aquello que le gusta. Pero cuando la falta de planes en común hace tambalear la relación, simplemente hay que buscarlos. Haced un repaso de qué cosas os gustan a los dos y reservad una hora o dos a la semana para ponerlo en práctica. Ese rato juntos afianzará la unión y, si además os divertís, descubriréis un nuevo motivo para apostar por lo vuestro.

Couple toasting wineglasses

4. Cambiad los piquitos por besos apasionados
El modo y la intensidad en que os demostráis vuestro amor repercutirá directamente sobre vuestras ganas. Probad a saludaros y despediros con besos más largos, acompañados de un desplazamiento lento pero pronunciado de las yemas de los dedos por el cuerpo del otro. Incrementad la frecuencia de estas expresiones de afecto: besaos cada vez que os crucéis por la casa, no es necesario tener una excusa. La excusa es simplemente que os queréis y os deseáis.

5. Buscad el contacto físico en los momentos a solas
Esos ratitos frente a la tele con cada uno en su espacio del sofá pueden ser de lo más cómodo y, si el objetivo es descansar de una larga semana de trabajo, serán indudablemente efectivos. Pero si la intención es recuperar el deseo, habrá que renunciar a una parte de esa comodidad para sustituirla por proximidad física. Apoyad vuestra cabeza sobre el otro y aprovechad cualquier momento para regalaros un beso o apretar el abrazo.

6. Haceos cosquillas
No sé trata de clavar los dedos en las costillas del otro en busca de una carcajada inevitable. Nos referimos a esas cosquillas delicadas y suaves que tanto nos gustan a la mayoría: en el antebrazo, en la cara interna del muslo, en la tripa, en el cuello. Resultan deliciosas y motivadoras. Igual de válidos son los masajes improvisados: en la cabeza suelen ser irresistibles.

Puede que consideres  que nada de ello es demasiado relevante e incluso te parezca que “si no surge, no debe forzarse”. Sin embargo, hay ocasiones en las que ambas partes desearían que surgiera, y no lo hace por falta de costumbre y por desconfianza en la relación. No hay nada peor que perder la ilusión y dar por hecho que ningún esfuerzo dará fruto. Que no se diga que no lo habéis intentado.

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