Seis partes del cuerpo masculino que no gustan a las mujeres

Aunque para gustos, colores (y sin negar que alguna parte de la anatomía a algunas chicas les parecerá un horror mientras enloquecerá a otras), parece evidente o al menos en conversaciones entre féminas así se manifiesta, que hay algunas partes de la anatomía masculina que no nos gustan. Sí, muchas no se refieren solo a la anatomía masculina en general sino a los cuerpos, pero no por ello no está de más decirlo.

¿Quieres saber cuáles son? Echa un vistazo, las catalogamos de mayor a menor disgusto:

Human soles with painted faces

Los pies: En el pódium de partes del cuerpo masculino que no cuentan con nuestro beneplácito están esos sufridos que soportan nuestro peso durante todo el día. Los pies. Y no digamos ya si hay pelitos en el empeine o en los dedos. Que sí, que sabemos que puede haber y hay mucho fetichista de pies (más entre ellos que entre ellas) pero a nosotras esta parte no nos encandila. Imaginaos el horror cuando por las ciudades empiezan a proliferar hombres con chanclas…

Las orejas: Tampoco suelen contar con nuestra adoración. En algunas regiones a las orejas las denominan perrunillas (un dulce típico de Extremadura y Castilla y León) y es que las hay discretas, que apenas se ven y sin embargo, hay otras hermosotas, que se ven a la legua. La cosa empeora si, como en el caso de los pies, hay pelos que salen de su interior (algo que nos parece casi un fenómeno sobrenatural al mismo tiempo que espantoso).

– Sonia, empresaria: “No me gustan nada los codos, no me refiero a los de los hombres, que tampoco, sino en general. Me parecen muy anti estéticos y aun peor cuando están faltos de hidratación, los rozas y parece que estés acariciando un estropajo. Me recuerdan además a las patas de los gallos. Puaj”.

– Priscila, autónoma: “Los testículos no me parecen nada atractivos”. Y es que si bien el falo gusta en general, no suele suceder lo mismo con sus acompañantes.

– Berangère, esteticista: “Aborrezco las barrigas, un hombre con barriga, me da igual si grande o pequeña, me parece totalmente anti libido. No lo soporto”. O sea, los denominados fofisanos no tendrían nada que hacer con esta chica ni otras muchas que huyen de pieles flácidas y grasas en el lugar que debiera ocupar una tableta de chocolate al más puro estilo Ronaldo…

– María, periodista: “Las rodillas. No me preguntes por qué, pero si bien las piernas, bien moldeadas claro está, me gustan, las rodillas me parecen anti estéticas”.

Pero no todo va a ser negativo: más adelante, en otro artículo, analizaremos las partes del cuerpo del hombre que hacen perder el sentido a las féminas. Y ojo, que hay algunas que no habrías pensado nunca. Te lo contamos en enero en El Sextante.

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