Seis claves para aprobar en educación sexual

Cuando pensamos en septiembre, pensamos en aprobar asignaturas pendientes. Sin  embargo, una de las asignaturas que nunca terminamos de recuperar es la de la educación sexual. Si quieres, al menos, llegar al aprobado, apréndete bien estos básicos:

1) Antes de llover, chispea: Uno de esos dichos que se escuchan en la escuela de la calle que, sin embargo, no siempre se aprende en los colegios. Sí, aunque no haya habido eyaculación puede existir embarazo, y es que cuando el hombre está excitado, aun antes de eyacular, ya expulsa el llamado líquido preseminal o fluido Cowper, que contiene espermatozoides. Por eso es tan importante ponerse el condón desde el primer contacto sexual, y no dejarse llevar por el “solo la puntita”. Igualmente, hay que tenerlo en cuenta si el preservativo se ha roto, aunque no haya habido eyaculación y, por supuesto, para descartar totalmente la llamada “marcha atrás”, es decir, retirarse al eyacular, como una práctica efectiva para embarazos no deseados.

condom

2) Cómo ponerse bien un condón: Vale, está claro que hay que ponerse el condón. Pero lo primero que hay que saber es cómo ponerlo.  Para empezar tendremos que conservarlo en un lugar seco y a temperatura más o menos ambiente y, sobre todo, tener cuidado de que no pueda pincharse, ni estropearse. Mejor llevarlo en un neceser, que perdido con mil cosas en la cartera. Tendremos que tener cuidado al abrirlo, comprobar que lo ponemos por el lado que desenrolla y apretar la punta, o depósito, para que quede sin aire, antes de deslizarlo por el tronco del pene. Así evitaremos roturas cuando se produzca la eyaculación.

3) El coito no lo es todo: Sexo y penetración no son sinónimos. Nuestra sexualidad, por suerte, es mucho más rica que eso. Desechemos el concepto de preliminar- coito, y entendamos que tener una relación sexual puede traducirse por sexo oral, masturbación, caricias, besos o cualquier cosa que nos haya proporcionado placer.  Que nos apetezca. Precisamente esa es la clave: aprender que en la variedad está el gusto y no conformarnos siempre con el mismo menú.

4) Y el orgasmo tampoco: Si bien hay quien piensa en el sexo como en una carrera en la que hay que alcanzar la meta, es mejor verlo como un paseo, en el que hay que disfrutar de lo que nos ofrece cada momento. Algo así como no ir pensando solo en “llegar al destino”, sino en disfrutar de las vistas, del bienestar que sentimos, de la buena compañía… La experiencia sexual será mucho más completa si disfrutamos de cada sensación, en vez de obsesionarnos con el orgasmo.

5) Amar es respetar: Hemos creado un ideal romántico, en el que parece que estar con alguien le da derecho a decidir por nosotros, a meterse en todo, y a evitarnos ciertas situaciones, por algo tan dañino como los celos. Cuando amas a alguien confías en ese alguien y, por tanto, lo respetas. Por eso la educación sexual no es solo aprender a poner condones, sino aprender a educarnos como seres sexuados, y aprender a relacionarnos mejor entre nosotros. Hombres y mujeres pueden llegar a entenderse más de lo que parece.

6) Mi sexo es mío: Y de nadie más. ¿Qué es eso de prohibirme masturbarme? Mi sexualidad es mía, y yo decido cuándo, cómo y con quién la comparto. A veces decidiré hacerlo en pareja, y a veces decidiré hacerlo en solitario. Pero ojo. Eso también significa que la responsabilidad de mi placer es mía, nada de cargar al otro con la responsabilidad de mi orgasmo.

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