¿Se pueden tener orgasmos en sueños?

Todos hemos oído hablar de la polución nocturna, es decir, de cómo, sobre todo los adolescentes, tienen eyaculaciones entre sueños y se encuentran con la prueba por la mañana, entre sus sábanas. Pero los adultos, tanto hombres como mujeres, también tienen orgasmos en sus sueños.

El director del Instituto del Sueño, Diego García Borreguero, explica que “durante el sueño REM, se producen cambios en el Sistema Nervioso Vegetativo, tales como un aumento de la frecuencia respiratoria y cardiaca, pero también se produce excitación sexual”. Una excitación que además fluye mejor, en un momento en el que no tenemos bloqueos mentales y en el que la sangre, al no tener que esquivar la gravedad, llega más fácilmente hasta nuestros genitales.

Si bien la ciencia tiene comprobado que esa excitación, en ocasiones, nos puede llevar al orgasmo, el por qué ocurre parece ser un poco más complicado. En este sentido, el neurólogo ya avisa que “la función precisa de los sueños es materia de controversia”. Una de las teorías, es que los sueños, también los eróticos, tienen que ver con nuestra supervivencia. “Así, por ejemplo, un sueño relacionado con una catástrofe como pueda ser encontrarnos en un edificio en llamas, nos permite ejercitarnos en cómo reaccionaríamos si tal caso se produjera en la realidad.

Fell into profound sleep

De la misma manera, los sueños eróticos, especialmente si van acompañados de excitación de los órganos sexuales, permiten ejercitar esta función fisiológica en personas durante periodos de abstinencia sexual”.
No es un descubrimiento nuevo, uno de los primeros investigadores sexuales. Albert Kinsey, ya atestiguó en sus encuestas que el 37% de las mujeres que había entrevistado había tenido alguna vez un orgasmo mientras soñaban.  Incluso las que no lo tenían despiertas.

La causa de la anorgasmia femenina: el bloqueo psicológico

Sobre esta idea, Antonio Fernández, médico de familia experto en salud sexual, aporta que “la causa de anorgasmia femenina más frecuente es el bloqueo psicológico, que impide la culminación de la respuesta sexual. En los sueños los condicionamientos que provocan ese bloqueo pueden no existir o estar inhibidos y, por tanto, los estímulos eróticos del sueño pueden llevar al clímax a algunas de las mujeres anorgásmicas”.
Así, algunos de los factores que pueden influir a la hora de llegar al éxtasis entre sueños, según el experto pueden ser “los deseos sexuales reprimidos, o el anhelo de una vida sexual más satisfactoria, así como fantasías eróticas imposibles de conseguir en estado de vigilia, las cuales adquieren tintes de realidad en el mundo onírico”.

Incluso, a modo de curiosidad, Fernández concluye que “en algunas tradiciones y religiones se tiene la convicción de que tener un orgasmo soñando se corresponde con una verdadera relación sexual con un ser de otra dimensión”.

Quién sabe, pero por si acaso, lo mejor será dejarse llevar y disfrutar, porque lo que demuestran los orgasmos de sueños es que el verdadero órgano de placer no está entre las piernas, sino en nuestra cabeza.

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