¿Se puede usar un juguete sexual con diferentes parejas?

Elegir un juguete sexual no es algo baladí, sobre todo si vamos a comprar un juguete de calidad con el objetivo de que sea nuestro compañero de cama por un largo tiempo. Quién sabe, incluso puede que esté en nuestra habitación más que nuestra actual pareja.

Como explica Oscar Ferrani, divulgador sexual y asesor en las tiendas Amantis “hemos de tener en cuenta el material de contacto directo con el que han fabricado nuestro juguete. Los diseños en piedra, acero, cristal y cerámicos pueden sobrevivirnos incluso a nosotros mismos, aunque también es cierto que muchas siliconas pueden vernos envejecer sin apenas inmutarse. Si esos materiales los cuidamos bien, sí, claro que podrían estar en nuestra vida más que algunas parejas”.

Teniendo en cuenta que esto puede ocurrir, la pregunta es si ese mismo juguete podremos usarlo también con un nuevo compañero o compañera de cama.  En este sentido, Ferrani lo primero que aclara es que “si los compartimos de un cuerpo a otro en un mismo encuentro íntimo, podrían facilitar la transmisión de diversas infecciones dermatológicas o de transmisión sexual con independencia del tipo de material, funcionando como una extensión de nuestros propios cuerpos”, es decir, que no están pensados para usarse sin preservativo en una misma relación, si estamos con más personas.

Female holding Dildo vibrator

Hay que valorar que no sea un material poroso

Otra cuestión es que podamos hacerlo con el paso del tiempo y no a la vez, para lo cual la clave es saber si el material del juguete es estable y de calidad, y que por ejemplo no sea de un material poroso o esponjoso, que sea mucho más difícil de desinfectar.

Si esto es así, el asesor añade que “limpiándolos, secándolos, y almacenándolos de manera adecuada a cada material, no deberían suponer ningún riesgo entre un contacto directo y otro por llegar. Sería un volver a empezar de nuevo,  mientras el material y el cuerpo aguanten”.

Respecto a cómo hay que limpiar un juguete correctamente, para poder usarlo con una pareja nueva sin riesgos, Ferrani explica que “existen jabones y toallitas con acción bactericida en poco tiempo de actuación, aunque un buen enjabonado con jabones sin aditivos ni cargas químicas o hidratantes suele ser más que suficiente”.

En cuanto a la opción de hervirlos, todo depende de “si el juguete no tiene dispositivos electrónicos y está fabricado en una sola pieza de buena silicona u otro material estable”.

Si queremos asegurarnos del todo, otra opción es tratar al propio juguete como a nuestro cuerpo y usar un método barrera, para evitar infecciones de transmisión genital. “Algunas personas usan preservativos de nitrilo o de látex seco para intercalar usos, normalmente vaginales, y así reducir el margen de posible contagio, aunque no se elimina completamente”.

De esta forma el último consejo del experto es “leer la letra pequeña de los estuches y preguntar a nuestro vendedor de confianza o incluso al fabricante en cada caso, si existen dudas por pequeñas que sean sobre la durabilidad del material o posibles incompatibilidades de uso o limpieza que pudieran comprometer su integridad”.

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