¿Sabes que puedes aumentar el tamaño del punto G con inyecciones?

El famoso punto G tan difícil de encontrar, precisamente porque está justo detrás de la pared frontal de la vagina, entre la parte posterior del hueso púbico y el cuello uterino, proporciona orgasmos muy intensos y duraderos en algunas personas. Y aunque el clítoris es el órgano de placer por excelencia, la estimulación del punto G puede provocar un orgasmo aún más potente que el producido por el clítoris, aunque lo ideal sería estimular las dos zonas a la vez para alcanzar un superorgasmo.

Sin embargo, esta sincronización es muy difícil. Pero existen técnicas que permiten incrementar la sensación de placer en el punto G (la G, por cierto, viene de Gräfenberg, el ginecólogo alemán que primero describió este órgano en 1950), como la técnica del G-Shot cuyo objetivo es aumentar el tamaño de esta zona lo que facilita su localización.

“Consiste en inyectar ácido hialurónico exactamente en el punto G de la paciente. Es indoloro, se tarda una media hora en realizarlo y se puede hacer de manera ambulatoria, con anestesia local, y con muy pocas o ninguna molestia”, explica la doctora especialista en medicina estética Carla Barber. El relleno dérmico hace que el punto G sobresalga hacia delante ligeramente, lo que aumenta la estimulación y excitación sexual durante el coito. El ácido hialurónico es una sustancia muy habitual en muchos productos de salud y también se puede encontrar naturalmente en todo el cuerpo.

Syringe

Según la doctora, estas inyecciones directas en el punto G no conllevan ningún riesgo, la mayoría de los estudios muestran que es una técnica segura y que rara vez se presentan complicaciones. “Lo único que puede pasar es que la paciente sangre levemente, pero transcurridas de 4 a 8 horas se puede reanudar la vida sexual”, aclara. Eso sí, como en cualquier otro tratamiento, ante cualquier signo de hinchazón, irritación, picazón o enrojecimiento siempre se debe consultar con el médico.

La técnica no es precisamente barata

El G-Shot es un método que se puede practicar en cualquier mujer que desee incrementar el placer sexual en el punto G. Otra ventaja de esta técnica es que no se necesita un tiempo de recuperación, una vez practicada se puede seguir con la rutina diaria. Y lo mejor: “Los resultados son positivos en todas las mujeres y varían de una a otra por la sensibilidad individual”, especifica Barber. Lo peor: se debe repetir el tratamiento cada 4-6 meses, en función de la paciente y no es apto para todos los bolsillos, ya que cuesta desde 1.500 euros.

Con este tratamiento que agranda el punto G, la mayoría de las mujeres experimentan una mayor sensación de excitación y sensibilidad durante la estimulación sexual y también les resulta más fácil alcanzar un orgasmo vaginal más intenso.

Así que si nunca has experimentado un orgasmo por la vía del punto G (o te resulta muy difícil), no desesperes, siempre puedes recurrir a este procedimiento seguro y que tendrá unos efectos positivos en tu vida sexual, ¡aunque tampoco esperes milagros!

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