¿Quiénes son los vegasexuales? Hablamos con uno

Podrás pensar, simplemente leyendo el titular, que si el mercado ya está mal, imagínate si te pones a seleccionar con quién te encamas valorando, también (y el también es importante), qué es lo que come. ¿Te imaginas? Lo quiero alto, guapo, inteligente, divertido, empático, extrovertido y además, que coma lo mismo que yo. O sea, que si eres vegano, que es de lo que hablamos hoy, él otro también tendría que serlo como condición para poder tener sexo juntos. ¿Te parece exagerado o extremista?

Hoy hablamos de vegasexualidad: los vegasexuales son aquellas personas veganas (o sea, que no consumen ningún tipo de producto que venga de animales y no nos referimos solamente a comer) que solo tienen relaciones sexuales con otras personas con los mismos hábitos alimenticios. Nada de carnívoros en sus camas, ya que consideran que podrían contaminarse con sus fluidos, en los que están presentes, según afirman, partículas y proteínas de origen animal. El término vegasexual proviene de Nueva Zelanda donde la Universidad de Canterbury realizó un estudio sobre esta temática. Uno de los participantes en el estudio llegaba a declarar que “Las personas que siguen una dieta carnívora son una especie de cementerio de animales”, y la mayoría de encuestados aseguraban que el cuerpo de los omnívoros huele distinto. Vamos: que si quedas con un vegasexual no te conviene, como podrás imaginar, zamparte un solomillo en la cena de la primera cita…

No todos los veganos son vegasexuales

¿Todos los veganos son vegasexuales? No: algunos lo practican a rajatabla y para otros es un tanto extremista, ya se sabe, para gustos colores. Al final quizás no sea tanto una cuestión de criba un sábado por la noche en el club de moda sino que la gente con gustos afines tiende a reunirse en los mismos entornos (¿quién no conoce, por ejemplo, a un periodista casado con otro periodista?).

Man covering his eyes with an avocado

A., un vegano de Madrid, da su opinión sobre la materia: “La vegasexualidad  se refiere a cómo alguien decide establecer relaciones erótico-afectivas desde una posición ética. Con este término nos referimos, pues, a un tipo de elección sobre la base de razones, no a una disposición afectiva causada por nuestros deseos. Si el especismo (el especismo presupone que los intereses de un individuo son de menor importancia que los del resto por el hecho de pertenecer a una especie animal determinada) es tan rechazable como el sexismo o el racismo, es fácil comprender por qué podemos tener razones en contra de relacionarnos erótico-afectivamente con personas especistas, aunque estas razones no tienen por qué ser siempre decisivas”, comenta.

Y tú,  ¿únicamente tienes relaciones sexuales con veganos como tú? “Afortunadamente, no me he visto en la situación de tener que renunciar a una relación con alguien que me gustaba por el hecho de que fuera especista. Mis anteriores relaciones importantes sucedieron antes de que rechazara el especismo, y la actual es con una persona también antiespecista”, aclara.

Pues ya lo sabes: a la hora de ligar, aparte del manido ¿estudias o trabajas? o de preguntar cuál es la serie que más le ha gustado últimamente, conviene quizás tocar el tema alimenticio… si quieres llegar a buen puerto.

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