¿Quién ganaría la Eurocopa en la cama?

Qué maravilloso es escribir un artículo sobre tópicos, sin el más mínimo rigor científico y basado únicamente en experiencias personales. Aunque a la hora de hablar de cómo se folla en Europa, quien dice personales dice, claro, las de todas tus amigas. Ellas ejercen su poder desde un grupo de Whatsapp llamado Las Nenas, y no dudan en interrumpir una interesante conversación sobre el peinado de Inés Arrimadas para entregarse a la colaboración más hermosa, generosa y desinteresada con este artículo sobre qué país europeo ganaría la Eurocopa en la cama.

Y no, no sería España. Tras una larga disquisición con Las Nenas vía Whatsapp en la que han aparecido –Las Nenas siempre apoyan sus tesis con documentación– fotos de genitales pecosos con pelusilla rubita, y de partes nobles masculinas cubiertas con un ejemplar de Libération, éste sería el ranking.

1- Noruega. Ay, los escandinavos. Esos hombres que pueden entregarse con la más profunda perseverancia a cualquier tarea, ya sea beber toneladas de birras, salvaguardar la socialdemocracia, fabricar muebles bonitos o follar como bestias. No les pidas excesiva imaginación, dicen Las Nenas, no van a ir sobrados de swing, no te van a recitar al oído a Karl Ove Knausgard mientras te juran amor eterno, pero van a pelear como jabatos, incansablemente, por darlo todo entre las sábanas. Van terceros de un grupo en el que arrasan los italianos, pero los noruegos tienen una virtud que no tienen sus colegas del sur, y los italianos lo saben: no se cansan nunca.

2- Inglaterra. Estamos ante un país que cosecha amores y odios, y teniendo en cuenta que una facción de Las Nenas anda mosca con lo del Brexit tal vez nuestros amigos ingleses no han sido tratados con justicia en este ranking. Y es que cuando decides encamarte con un inglés tienes que tener clarísimo que los hay de dos tipos, y que la suerte está echada. Por un lado, el ‘hooligan’ estándar, que presumirá de haber ganado un concurso de eructos en el instituto y parecerá recién salido de una peli de Ken Loach. Y por otro, el tipo enjuto y reconcentrado con una profunda vida interior e indudable sex-appeal, un subgrupo en el que encontramos a tipos como Jarvis Cocker o incluso Jude Law. Si das con los primeros tendrás la sensación de haber entrado en una máquina del tiempo y estar follando con un Neanderthal, y si te topas con el segundo te van a follar con inteligencia aunque, tal vez, no con excesivas habilidades físicas. Y precisamente por ello, aunque solo sea porque la inteligencia es un plus siempre y Las Nenas aseguran que en la cama hace pero que mucha faltita, los ingleses se merecen un segundo puesto en este ranking.

Reaching new heights of ecstasy

3- Italia. ¿Y qué más da si la ejecución no es perfecta cuando le echas pasión y ganas? Y es que no hay italiano que no lo dé todo en la cama, y que no folle con la misma pasión con la que gesticula o devora ñoquis a la sorrentina. Ellos son todo sentimiento y grandilocuencia, y no tendrán el más mínimo reparo en mentirte vilmente y decirte todo lo que quieras escuchar aunque sea lo contrario de lo que piensan. Mientras follan contigo estarán pensando, en el peor de los casos, en cómo seducir a tu amiga, y en el mejor estarán elucubrando sobre qué tal cocinas para ver si eres apta para presentarte a su mamma. Van primeros de grupo y van a reírse mucho cuando se enteren de que los noruegos les han desbancado en este ranking: todas esas rubitas escandinavas van como locas tras ellos.

4- Rusia. El ruso, dicen Las Nenas, jamás te hará la filigrana que puede hacerte un brasileño, no va a ser el rey del tiquitaca, un portento en psicomotricidad fina. Pero el ruso tiene, y esto puede extenderse a otras antiguas repúblicas soviéticas, algo de lo que agunas nenazas de la Europa bienestante carecen: ímpetu. Y no hablamos de un ímpetu de inspiración socialdemócrata como los noruegos. En el ímpetu ruso subyace la furia estalinista, la certeza de que ante el nervio soviético se hace caquita hasta el más sanguinario de los nazis. Probablemente necesite litros de vodka antes de atreverse a pasar a la acción, pero cuando estés en el tema vas a vivir sexo salvaje en el más amplio sentido del término.

5- España. A la pregunta ¿cómo se folla en España?, Las Nenas, siempre rigurosas, son incapaces de responder con una frase. Aseguran que depende de la comunidad autónoma y sostienen, dignas, que “no se puede generalizar”, como si no fuese eso lo que hemos estado haciendo desde el principio. Parece haber bastante consenso en que los catalanes follan de pena (sólo hace falta imaginar en faena a Laporta o al cantante de Manel), que los andaluces mucho ruido y pocas nueces, que los gallegos follan para dentro, sin emoción, y que resultan ciertamente inquietantes, y que follarte a un canario es muy parecido a tener entre tus sábanas a Pancho Céspedes. Pero si en algo coinciden Las Nenas es en que si hay un lugar en el mundo en que se folla poco y tremendamente mal, ese lugar se llama País Vasco.

6- Francia. Nuestros vecinos del norte no merecen ningún respeto ante Las Nenas, y es que hacen, y aquí parece haber bastante consenso entre un grupo de mujeres de personalidades dispares, lo peor que puede hacerse en el sexo. Un francés puede convertir la más pervertida de las prácticas sexuales en algo tan limpio y agradable como comerse un Chupa-Chups. Ellos, tan abiertos, tan liberales, han convertido la normalización social del sexo en una herramienta para despojarlo de ese punto sucio, emocionante e incluso trascendental que tienen los grandes polvos. Eso sí, la seguridad está garantizada: nunca vas a encontrarte con un francés que intente convencerte de hacerlo sin preservativo. Y de esto, como de tantas otras cosas, deberían aprender algo sus colegas españoles.

7- Alemania. El súmum de follar sin emoción, exactamente con el mismo talante con el que ajustarías las piezas de un Volkswagen, es el de nuestros amigos alemanes, que pierden demasiado tiempo desplegando su integridad por el mundo y les faltan horas para idear perversiones en el silencio de sus domicilios de clase media. Follar con un alemán te va a proporcionar un placer similar al de hacerte una radiografía, y es probable que tras el coito entiendas un poco mejor la historia de Europa en los últimos siglos. Y sientas pena y autoodio, y estudies convertirte al protestantismo, pero también experimentes un profundo alivio por no vivir en un país repleto de personas que follan ASÍ DE MAL.

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