¿Quién dijo frío? 6 posturas para hacer debajo de la manta

El sexo durante el invierno es una paradoja: estáis tan a gustito cuerpo a cuerpo pero no sabes si conseguiréis llegar al clímax sin entrar en hipotermia. Estamos exagerando. Ni que lo estuvieseis haciendo sobre la nieve. Pero incluso cuando tienes uno de esos modernos sistemas de calefacción, si hace mucho frío afuera lo último que te apetece es quitarte la ropa, ¿verdad? ¿Qué hacer entonces con una libido rabiosa cuando el clima no es propicio? Introducir una manta en el terreno de juego. Ya, no suena muy erótico, pero te aseguremos que estaréis muy calientes.

1. El misionero de invierno

El misionero es una posición fácil de llevar a cabo debajo de una manta. Y además está subestimado. Pídele a tu compañero que se ponga sobre ti y tira de la manta sobre él hasta que le cubra los hombros. Incluso puedes asegurarla a la cama con las manos para evitar que se deslice. Para una estimulación adicional del clítoris, coloca unas almohadas debajo de su trasero para levantar las caderas. De esta manera no sólo conseguirás mejores orgasmos sino que las almohadas contribuirán a crear la atmósfera acogedora que buscabas para tu sesión sexual de invierno.

2. La cucharita acurrucada

Si el termómetro marca bajo cero pero estáis demasiado excitados para pasar del sexo, ponte en la posición de la cuchara. Túmbate de lado mientras tu compañero hace lo propio detrás de ti. Tira de las mantas y poneos cómodos antes de empezar. La cuchara clásica es una gran posición sexual para el invierno por varias razones, pero la más obvia es que permite que os abracéis y os ‘arrejuntéis’ mucho. ¿Y quién no quiere acurrucarse cuando hace tanto frío fuera? Lo único malo de esta postura es puede costarte llegar al clítoris si tienes las piernas muy cerradas. Prueba con una variante. En lugar de que tu chico se ponga justo detrás de ti, haz que se sitúe por debajo mientras tú quedas ligeramente encima. Coloca las piernas sobre su costado y abre las rodillas. Tendrás acceso directo al clítoris sin demasiado esfuerzo, que no deja de ser una posición para perezosos. ¡Ah! La manta. Antes de la penetración tapaos bien con ella, hasta la cabeza. No sólo estaréis calentitos sino que aumentará la intimidad que esta posición ya ofrece. No poder ver el cuerpo desnudo de tu pareja es algo misterioso y excitante, como si estuvieseis haciendo algo que no deberíais estar haciendo…

Couple in bedroom.

3. La mujer capullo

Cuando hace tanto frío que tus pezones pueden cortar los carámbanos, lo último que querrás es ponerte encima. Seamos realistas, si la postura de la vaquera ya es agotadora en un día normal, imagínate en invierno. Para que te resulte más apetecible (y más cálida), intente con esta alternativa: en lugar de sentarte derecha, recuéstese contra tu compañero colocando los codos a cada lado de la cara. Podrás establecer el ritmo y prestar atención a tu clítoris. Antes de hacerlo, envolveos con la manta a modo de carpa. Esto te mantendrá caliente mientras das rienda suelta a tu pasión salvaje. Y si al cabo de un rato te sobra, podrás ponértela a modo de capa de Wonder Woman.

4. La envoltura del loto

El loto es una posición sexual realmente íntima, ideal para esas noches frías en las que quieres mantenerte caliente con tu pareja. Haz que tu compañero se siente súbete a su regazo, cara a cara. Antes de sentarte, agarra la manta y envuélvete con ella como si fuera la capa de invisibilidad de Harry Potter. Una vez en posición podrás envolverte a ti y a tu compañero, creando una especie de capullo que os mantendrá calientes y aislados del mundo. Hola, orgasmo.

5. El oso polar

Mientras tú te colocas a cuatro patas, tu compañero debe agarrar la manta y envolver su cuerpo mientras entra en ti desde atrás, como un oso. Pídele que tire de tu trasero hacia él mientras tú te relajas de cintura para arriba sobre las sábanas para obtener una penetración más profunda, además de sentir la calidez de la piel tu pareja. Además, esta postura también es un gran estiramiento para los músculos flexores de la cadera. Es un poco como ‘cucharear’, un poco como el perrito, pero muy divertida.

6. El perrito caliente

El estilo perrito es la posición ideal para mantenerse caliente cuando hace mucho frío fuera de la cama. Aunque hacer que la manta aguante mientras estás a cuatro patas es más complicado. ¿Qué tal si probáis con el perrito caliente? Esta modificación os permitirá estar todo el tiempo piel con piel, sin perder la calidez de vuestros cuerpos ni la sensualidad natural de esta postura. En lugar de ponerte de rodillas, túmbate. Pídele a su compañero que os cubra a los dos con la manta antes de ponerse también tumbado sobre ti para la penetración. Aquí tampoco tendrás que hacer mucho para disfrutar a tope. ¡Tres hurras por la pereza!

Bonus track: no olvides que en esta época del año y para cualquiera de estas posturas está permitido dejarse los calcetines puestos. Nadie te va a culpar. Los orgasmos son menos y de peor calidad con los dedos fríos. Está comprobado.

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