¿Qué pasa si tienes más de dos pezones?

María acaba de acudir al dermatólogo por una consulta rutinaria: le ha cambiado el aspecto de un lunar y quiere tener la visión del médico para quedarse tranquila. Cuál no sería su sorpresa al mostrárselo que la dermatóloga le dice “anda, tienes un tercer pezón”. Aquello que para María había sido simplemente un lunar de aspecto diferente a los del resto del cuerpo, casi como una verruga, ¡resulta ser un tercer pezón! Esto, ¿es normal?

Vayamos por partes, lo de tener más de dos pezones es tan viejo como la Humanidad. Ya hay menciones al tema en la mitología griega pero la primera descripción se hizo en 1878, en una revista alemana y la firmaba el científico de apellido Leichtenstern. Afirmaba que una de cada 500 personas (o sea, el 0,2% de la población) tenía la condición de “pezones supernumerarios”, es decir, tenía más de dos. Como curiosidad, diremos que en Usa se considera estos pezones supernumerarios como una enfermedad rara (aunque no tengan síntomas) porque menos de 200.000 personas los tienen en su país.

El científico Kajava clasificó los pezones supernumerarios en distintas categorías, según fuese su forma: en la categoría uno, el pezón está rodeado de una aureola, que simula la forma de un pecho; el resto de categorías describen aureolas pero sin la presencia de pezón, y en otras los describe como tejidos más parecidos a un lunar (como el caso de María que iniciaba este texto). ¿Cuál es la forma más común? Según este último experto, la número seis, que se corresponde con un pezón extra pero sin aureola.

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¿Dónde puedes encontrarlo en el cuerpo? En su mayoría se suelen encontrar debajo de los pezones vamos a decir, “convencionales”, o sea, en el tórax, pero suele ocurrir también muy a menudo que los pezones supernumerarios puedan hallarse en otros lugares del cuerpo, como por ejemplo, las axilas. Hay que decir que los pezones extra no suelen tener tejido glandular debajo, es decir, son simplemente superficiales. Los casos en que sí tienen tejido glandular son mucho más extraños.

Pero vayamos al titular de este artículo, ¿pasa algo por tener un pezón (o varios) más? Pues no, en absoluto: no pasa nada. En general no representan ningún riesgo ni problema de salud. Así que simplemente los tienes que ver como un capricho de la naturaleza o de la genética (pregunta en tu familia porque suele ser habitual que se “hereden”). Simplemente, si eres mujer, tendrás uno más que esconder en redes sociales…

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