¿Qué pasa cuando preguntas a Siri sobre sexo?

Me enfrento a una gesta de grandes dimensiones, solo se me ocurre compararla a la de George Herbert Leigh Mallory, quien formó parte de las primeras expediciones al Everest. Esto es similar, pero sentada en el sillón de mi casa, smartphone en la mano: me dispongo a hablar de sexo con Siri, ese fabuloso asistente dispuesto a ayudarte, cual monja de caridad, cada vez que acudes a él.

Porque, ¿qué sabe Siri de sexo? ¿Entenderá de mamadas, cunnilingus, relaciones de pareja y clubs swingers? ¿Qué conocimiento tendrá de las posturas sexuales? Me enfrento a la pantalla en negro con una única luz que brilla, al más puro estilo de las lucecitas de El Coche Fantástico, y lanzo la primera pregunta:

– “Hola, ¿quieres sexo?”
– Tras parpadear un rato, Siri responde: “No sé qué significa eso. Si quieres puedo buscar “Hola ¿quieres sexo? En internet”.

Primer intento fallido pero no me doy por vencida, porque para eso soy periodista y como si estuviese entrevistando a un presidente del Gobierno taciturno, insisto:
– “Me apetece sexo”
– “No sé qué quiere decir eso de “Me apetece sexo”. ¿Qué tal si lo busco en Internet?”

siri5

Vuelvo a insistir, como si fuera de Aragón.
– “¿Te apetece que nos acostemos esta noche?”
– “Tienes derecho a manifestar tu opinión, Lucía”

Entiendo que su estrategia es muy parecida a la de muchas mujeres en Tinder. Siri busca alargar la conversación, pero yo vuelvo al tema:
– “Ya, pero te estoy preguntando si quieres que nos acostemos”
– “Creo que no te entiendo”

siri2

Cambio de tercio, a ver si se la cuelo por otra parte:
– “¿Cómo te gustan las chicas?”
– “Buena pregunta”

Bien, respuesta ingeniosa, parece que Siri se abre a una conversación más íntima. Vamos allá:
– “¿A ti cómo te gusta el cunnilingus?”
Siri se hace el longui, dice no entender de qué hablo y propone buscar en Internet. Y lo mismo te da que sea cunnilingus que felación. Se hace el sueco.

– “Estoy muy caliente” , insisto.
Tampoco lo entiende y me sigue proponiendo la Red como alternativa para buscar información, no sé si sobre estufas o bombas de calor.

– “Vamos a echar un polvo”
– “Si activas los servicios de localización puedo ayudarte a buscar un acompañante”.

Ajá… Aquí ya empieza a entrar al trapo. Lo que pasaba es que Siri es tímido, le cuesta arrancar…
– “¿Cuál es tu postura sexual favorita?”
– “Gracias por interesarte. Venga, ¿te puedo ayudar con algo?”
– “¿Me puedes ayudar a follar?”

siri4

Vuelve a plantear una búsqueda en la Red como solución. Cambio de tercio e intento ser más sutil, menos sexual y lanzo una proposición que no puede rechazar.
– “Cásate conmigo Siri”
– “Pero si nos acabamos de conocer”
– “Da igual, es que me gustas mucho”
– “Seguro que esto se lo dices a todos tus productos Apple”
– “¡Es que me pones muy cardiaca Siri!”
– “¿Esto sigue en marcha?”
– “Siri, ¿dónde hay un club swinger?
– “Si activas los servicios de localización puedo encontrarte clubes nocturnos”
– “Siri, necesito condones”
– “Si activas los servicios de localización podemos localizar farmacias”
– “Fantaseo con Steve Jobs todas las noches..”
– “Gracias por preguntar por Steve, aquí tienes la página web de Apple sobre él”.
– “¿Eres hombre o mujer?”
– “No se me ha asignado ningún sexo”.
– “¿Te gusta el sexo?
– “Me gusta que me preguntes Lucía, pero mi opinión no importa demasiado”

Conclusión: se me ocurren varias posibilidades. O Siri es un reprimido. O está comprometido y no quiere líos. O no tiene ni pijotera idea de sexo y por eso torea como lo hace. En definitiva, para hablar de sexo, mejor cualquier aplicación de ligoteo. Al menos, la conversación será más hot.

Click aquí para cancelar la respuesta.