¿Qué país ganaría los Juegos Olímpicos en la cama?

Empiezan los Juegos Olímpicos y una sola idea ronda en la cabeza de la mayoría cuando imagina esas playas brasileñas atiborradas de curvas imposibles y torsos irreales. Mucha jabalina y mucho correr, mucho equipo de natación sincronizada con look ochentero y un maquillaje inspirado en Chuki, pero… ¿y lo que se va a follar este agosto en Brasil? Porque, ¿a quién le importa el deporte? ¿De verdad alguien tiene interés en qué país va a llevarse el bronce en salto de longitud? ¿O lo que realmente nos interesa es saber quién ganaría el mundial en la cama? ¿Cuál de esos cuerpazos forjados en soledad en sórdidos gimnasios de todo el mundo es el campeón bajo las sábanas?

En este artículo hemos tratado de analizar con el más estricto rigor periodístico, como viene siendo habitual, qué país ganaría los Juegos Olímpicos en la cama. La batalla ha estado reñida, pero al fin, tras horas de discusión con Las Nenas –ese grupo de Whatsapp de amigas en el que se debate desde todos los ángulos cualquier tema de El Sextante– hemos confeccionado este top 5 de folladores internacionales. ¿Algo que añadir?

The white sands and palm trees of a tropical beach

1- Cuba. Nadie puede competir con el Caribe cuando se habla de follar, de manera que lo más sensato es no intentarlo siquiera. Es como si viniese un cubano de los que hablan medio cantando y bailan sabrosito, mojito en mano, a dar a un sueco lecciones de socialdemocracia llamándole papi. Pero no nos engañemos. No es que en Cuba se folle bien porque los cubanos sean portentos de la naturaleza, sino, simplemente, porque se folla mucho. Y sin seleccionar demasiado. Porque hace un calor de mil demonios, no existe la opción de meterte en un centro comercial a disfrutar del aire acondicionado, la actividad cultural es muy reducida y, en resumen, NO HAY NADA QUE HACER. Por lo tanto, la gente folla a dolor. Sin importar demasiado con quién. Con sus propias mujeres y maridos pero también con el de su prima, el vecino, el grupete de señoras estilo “Chicas de Oro” que desembarca de Florida con la American Express calentita y con quien haga falta. Y, al parecer, suelen follar suave, con más maña que fuerza, pues el calor excesivo hace temer un síncope si se ponen en plan feroz. Y, dicen Las Nenas con esa sabiduría que las caracteriza, mienten estupendamente. Y de eso se trata todo esto que llamamos follar.

2- Reino Unido. Que Las Nenas estén decepcionadas con los británicos porque se han largado de Europa no implica que hayan abandonado su objetividad periodística. Los ingleses, aseguran, son unos guarretes, cosa que siempre es un plus cuando hablamos de sexo. Dicen Las Nenas, y lo suscribimos, que para saber cómo se folla en un país sólo hace falta echar un vistazo a su Familia Real, si la tienen, y de ahí deducir el comportamiento sexual de todo un colectivo. Sólo hace falta imaginar por encima las evidentes perversiones de mentes calenturientas como la del príncipe Carlos (¿quién no recuerda aquel famoso Tampax de Camilla?), su hijo Henry y, evidentemente, su madre – Guillermo parece ser la excepción, el clásico aburridote que hay en todas las familias– para darnos cuenta de que la disfuncionalidad reina entre los ingleses. Y eso es siempre algo a celebrar.

3- Sudáfrica. Todas las desventajas que supone para un sudafricano proceder de un país raro, que la mayoría de la población no ubica en el mapa y muchos hipsters occidentales sólo conocen porque hace años triunfó un tal Rodríguez que bien pudo haberse convertido en el nuevo Dylan, todo lo malo que tiene haber nacido en un país poco africano para estar en África es que desde la infancia se va gestando cierta furia incontrolable en tu interior. Llámale rabia, extrañeza, esa sensación terrible de estar allí abajo, en la punta del mundo, en un lugar donde negros y blancos han convivido de la peor de las maneras. Un sentimiento de desarraigo, de no ser de ningún sitio, que ha gestado en la comunidad sudafricana un inquietante furor sexual que ha sabido explotar de la mejor de las maneras, aseguran Las Nenas con cierta admiración. Y es que muchas veces el sudafricano vive Sudáfrica como una cárcel, un lugar del que no va a poder salir nunca salvo para hacer incursiones periódicas en otros países, donde dar rienda suelta a esa furia folladora incontrolable con la que ni siquiera pudo el bueno de Sean Penn.

4- Italia. Los italianos siempre son un valor seguro cuando se trata de lidiar entre sábanas. Incluso el más cascado de los amigos italianos, recién salido de un hospital tras haberse roto varias costillas y apurando el último cigarro de las tres cajetillas diarias que fuma desde hace 35 años, va a ser mejor en la cama que cualquier alemanote vigoroso. Ellos tienen swing, son grandilocuentes, intensos, amantes de los excesos y capaces de compensar con su labia y sus halagos cualquier déficit físico. Así sí.

5- Argentina. El problema de Argentina, aseguran Las Nenas y algún que otro hombre al que hemos consultado, es que a los argentinos y argentinas les gusta demasiado hablar, especialmente sobre ellos mismos, como para permitirse el lujo de abandonar esa actividad fascinante solo para echar un polvo. Así pues, o follarán sin ganas porque a ellos lo que de verdad les fascina es el cigarrito de después y su correspondiente perorata autorreferencial o, lo que es mucho peor, aprovecharán para elaborar su discurso en bucle mientras están follando. A la hora de la verdad, cumplen bastante: tanto asado proteínico es garantía de un fervor poco habitual, son dulces y atentos, sin olvidar que hay muchos que prefieren un poco de literatura en la cama. Y eso en determinados sectores vende más que la excelencia física.

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