¿Que mi vulva sea diferente supone algún problema?

No hay dos caras iguales y tampoco hay dos genitales que se parezcan. Tanto los penes como las vulvas pueden ser de diferentes colores, formas  y tamaños. Sin embargo, en nuestro imaginario colectivo, solemos tener un ideal de belleza, también en cuestión de genitales.

Uno de los factores que influye, como en otras muchas cosas, es el cine porno, pero lo cierto es que tenemos pocos recursos más en donde comparar imágenes de genitales reales con los nuestros, lo que en muchas ocasiones hace que los veamos raros e incluso “feos”. Nada más lejos de la realidad.  Además, en el caso de las chicas, se da un problema añadido y es que parece que la vulva no existe, porque cuando se habla de genitales femeninos, nuestra cultura coitocentrista piensa en la vagina, que es donde se mete el pene, pero no en la vulva, que es la parte visible y donde además, tenemos más acceso al clítoris, nuestro mejor amigo en la búsqueda del orgasmo.

Según la sexóloga Emma Placer, es cierto que existen estereotipos de belleza en la vulva femenina en cuanto a “la forma, tamaño y color”, pero además, de nuevo debido a la influencia del porno “también en el hecho de depilarse el vello púbico o no”. Tanto es así, que la experta explica que “cuando intentas adquirir una réplica de una vulva se presenta con un tamaño pequeño, muy blanquita, sin demasiados pliegues y sin vello púbico, muy poco realista en realidad”.

woman hands heart shape on belly

Tal y como aporta Placer, esta falta de diversidad en la imagen de las vulvas es también un problema de educación sexual, “lo peor es que no se educa en este sentido, en los colegios se sigue practicando una educación sexual basada en lo higienista o en la reproducción, donde se muestran los genitales muy estandarizados y sin mayor explicación al respecto. Sería recomendable añadir en todos los foros de promoción de la salud sexual una referencia a la diversidad, esta vez genital y vulvar”.

Otra cuestión es si el hecho de que, por ejemplo, una vulva tenga los labios menores más gruesos o más largos, puede llegar a suponer dificultades en la relación sexual, igual que puede pasar con la inclinación en la erección de algunos penes. A este respecto, Placer explica que “son dificultades fácilmente superables, la piel y la estructura de los labios menores es delicada y laxa, lo que hace que la obstrucción en el introito vaginal no sea total”. Pese a ello, la experta añade que “lo que puede suceder tanto en las relaciones sexuales como en la vida diaria, es que el roce con la ropa o fricción pueda provocar pequeñas irritaciones y hacer sentir incómoda a la mujer”.

La solución pasa por “usar lubricantes o hidratantes vaginales para favorecer el coito y evitar esas pequeñas irritaciones, y en caso de que continúe la dificultad consultar a nuestro ginecólogo”.  Es por ello que realmente, salvo raras excepciones, no es necesaria una cirugía, pese al auge de la cirugía estética genital, que en palabras de la experta responde más a “una cuestión de modas basadas en el desconocimiento.  Incluso se están popularizando productos blanqueantes o  ‘lifting genital,’ todo ello con intención de modificar color o pliegues naturales de la piel, pero se trata de opciones totalmente estéticas, que no influyen en absoluto en beneficio de mejores relaciones sexuales”.

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