¿Qué lleva a tu ex a reaparecer en tu vida?

Tú estás tan tranquila: en tu casa y en tu vida en general. Tan pichi, que diría una amiga. Si tienes que pensar en él, los recuerdos llegan brumosos porque ha pasado bastante tiempo desde vuestra relación. Y de repente un día, sin comerlo ni beberlo, ¡zas! Reaparece tu ex. Que puede ser el último o aquél de hace tropecientos años, da lo mismo: aparece. Vía Facebook, sea con un me gusta a algo o con directamente un mensaje; vía una búsqueda en Linkedin o directamente, te manda un mensaje: “hola, ¿qué tal?” como si no hubieran pasado diez años y acabarais de hablar ayer. ¿Qué busca? Te preguntas. Lógico, es una pregunta que nos haríamos cualquiera de nosotras o que seguramente, nos hemos hecho. ¿Qué les lleva a reaparecer como si fueran los ojos del Guadiana? Es lo que se llama orbitar, que es todo lo contrario al ghosting: te encuentras de forma súbita con varios exes orbitando, cual satélites, a tu alrededor. Y lo hacen por varias razones:

Le pica la bragueta y quiere volver contigo: o volver o simplemente, meterse de nuevo en la cama contigo. Y por supuesto, esto implica que se acaba de quedarse de nuevo solo y no se le ocurre mejor idea que tirar de su lista de contactos, o sea, que igual que te ha dicho hola a ti, se lo ha dicho a todas las mujeres de su directorio. ¿Quiere esto decir que no tiene amor propio y una cara de cemento porque, desde que lo dejasteis, nunca más se supo? Pues sí. Valora tú si quieres contestarle o dar la callada por respuesta.

Se aburre: sí, a veces pasa. Tiene el dedo tonto, está aburrido en el sofá y te manda un mensajito. Total, por probar, no se pierde nada…

Disappointed roommates watching media in a phone

Te ve mejor que antes: con las redes sociales es muy difícil hoy en día perder el contacto. Y a lo mejor ha visto tus últimas publicaciones en Facebook o Instagram y se ha percatado de lo buenísima que sigues estando. Lo que nos vuelve a llevar al punto número uno…

Añoranza: le ha dado un ataque de nostalgia. De repente se ha acordado de vuestros viajes, de los detalles, de lo bien que estabais juntos y hace acto de presencia. ¿Con que fin? Puede que quiera volver a tener una relación contigo o simplemente, probar a ver si suena la flauta para una noche loca (de nuevo, punto uno).

Es el perro del Hortelano: es decir, ni come ni deja comer. Sabe que estás con otras personas o te ve con una vida tan llena que dice de nuevo “aquí estoy” por el puro arte de tocar los….

Tiene las heridas sin cerrar: también puede pasar, que tenga aún las heridas abiertas. ¿Respuesta? Pues chico, hay un montón de psicólogos y terapeutas deseosos de oírlo…

Ya hemos tratado en alguna ocasión sobre lo idóneo o no de volver con un ex, la decisión, evidentemente, es tuya. Nuestra recomendación, y acudimos a una frase de un famoso libro: “Volver con un ex es como comer repollo recalentado”. Pues eso.

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