¿Qué es el método Karezza?

Para simplificar, diremos que el método Karezza –del italiano carezza (caricia)– no es más que sexo sin orgasmo. Es decir, mantener relaciones sexuales placenteras y duraderas sin que ninguno de los participantes alcance el orgasmo, de manera que el acto sexual se torne pausado, tranquilo y con un componente espiritual del que suelen carecer los clásicos “aquí te pillo aquí te mato”. Dicen sus defensores que las relaciones sexuales enfocadas al orgasmo se acaban volviendo rutinarias y, paradójicamente, carentes de emoción, mientras que el método Karezza permite explorar nuevas vías de comunicación sensorial, experimentar sensaciones y posiciones, y resulta especialmente placentero para las mujeres. Dicen, también, que una cosa no quita la otra, y que la práctica del Karezza no tiene por qué estar reñida con un buen revolcón cuando la ocasión lo requiera, faltaría más.

Pero, ¿qué pasos tenemos que seguir para volvernos unos expertos en Karezza? Pues además de seguir los designios del más básico sentido común, vale la pena tener claro este decálogo:

1- Mucho tiempo por delante. Apaga el teléfono y olvida el reloj, porque practicar sexo Karezza requiere tiempo y dedicación, grandes dosis de concentración y, sobre todo, una disposición emocional muy particular. Ahora van a mandar las caricias, las miradas, los susurros, que van a convertirse en un fin en ellos mismos más allá del orgasmo.

2- Crea ambiente. Para conseguir la conexión emocional que requiere este método es necesario que el ambiente sea propicio. Velitas, aromas, música tenue, una temperatura adecuada, sábanas limpias, flores en la habitación… Este método nos va a proporcionar placer físico a través del placer emocional y sensorial, de manera que es importante cuidar hasta el más mínimo detalle.

3- Siéntete cómodo con tu cuerpo. Hablamos de cosas tan simples, pero a la vez tan básicas, como alguna parte del cuerpo mal depilada, o una ropa interior inadecuada. Son algunos factores que pueden cohibirnos a la hora de practicar sexo, y la inhibición es, precisamente, la principal enemiga del método que nos ocupa. Cuida todos los detalles antes de empezar, porque van a recorrer todo tu  cuerpo y quitarte la ropa interior muy pero que muy lentamente, de manera que cualquier inseguridad va a quedar al descubierto.

Close-up of woman

4- Contacto visual constante. Es básico mantener la conexión emocional constante con nuestro amante, y esto se consigue fundamentalmente a través de la mirada. Hay quien opina que los susurros pueden ayudar a mantener el tono, y quienes creen que el Karezza requiere silencio, de manera que la comunicación se realice a través de la intensidad de la mirada. Este vínculo emocional asociado a este tipo de sexo hace que sea ideal para las parejas que llevan mucho tiempo, cuyas relaciones sexuales se han vuelto monótonas y previsibles, pues se convierte en una manera de explorar nuevas vías de comunicación y fortalecer los vínculos emocionales. Sin embargo, hay quien decide practicarlo con perfectos desconocidos, con resultados igualmente formidables.

5- No al orgasmo. El Karezza –al contrario que el petting– sí que permite la penetración, pero tiene conexiones con el sexo tántrico en el sentido que impone retrasar el orgasmo lo más posible, incluso evitarlo. De hecho, durante la penetración, no se deben abandonarse las caricias ni el contacto visual en ningún momento.

6- Sí a la parafernalia. Masajes, juguetitos, juegos, sexo oral, caricias por todo el cuerpo… No es que todo valga en el Karezza, es que todo es prácticamente obligatorio para disfrutar de una experiencia sexual placentera, duradera e intensa. Ahora más que nunca, imaginación al poder.

7- Olvida las metas. Este ha resultado ser un método la mar de efectivo para muchos hombres con problemas de disfunción eréctil, de manera que algunos psicoterapeutas lo conocen como ‘la Viagra natural’. Cuando la penetración y, con ella, el orgasmo, dejan de ser metas en sí mismas –de hecho, se puede practicar Karezza sin problemas sin necesidad de que el hombre tenga una erección– los hombres de relajan, la energía sexual fluye y los resultados son muchísimo mejores que cuando vive sometido a la presión que supone lograr una erección y, con ella, un orgasmo.

8- Habladlo. Que la tensión sexual tiene que crearse es algo que hemos olvidado en los últimos tiempos. A veces aparece sin más entre dos personas y, en otras ocasiones, tenemos que esforzarnos para que se cree ese estado que invita al sexo del bueno. Tanto en las parejas que llevan mucho tiempo como en aquellos que, sin apenas conocerse, se entregan al juego, es muy recomendable hablar durante el día de aquello que se piensa hacer por la noche. Fotos, mensajitos… ayudarán a crear el clima propicio para una velada inolvidable.

9- Escucha los latidos del otro. Va a estrechar vuestros lazos emocionales. No debe importarte el tiempo que dediques a ello, pues en el método Karezza si algo sobra es precisamente tiempo.

10- Controla la excitación. Es, tal vez, lo más difícil de este método, que requiere grandes dosis de concentración para evitar que la cosa se desmadre cuando ambos estéis muy excitados. Para ello, es importante parar unos segundos, abrazarse y respirar hondo, siempre sin dejar de besarse y acariciarse, de manera que alcancéis un placer intenso y constante, sin llegar a la explosión.

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