¿Qué depilación es más saludable para los genitales?

Se dice siempre aquello de que “para estar bella hay que sufrir”, pero más allá de la connotación machista, lo cierto es que hoy en día cada día hay más medios para permitirnos mejorar nuestro aspecto, sin tener que sufrir un calvario para ello. Para empezar, en cuestión de depilación,  han surgido múltiples técnicas que nos permiten eliminar el vello incluso en zonas tan delicadas como los genitales, pero, ¿son todas igual de saludables?

Según la ginecóloga y experta en salud sexual Myriam Ribes, “todos los métodos de depilación pueden ser agresivos en pieles sensibles”, por lo que la idea es buscar con el que “la persona se sienta más a gusto, para que lo haga de forma adecuada o ponerse en manos de un buen profesional si es necesario, para que tenga en cuenta las características de cada persona”.

Es decir, que si vamos a usar crema depilatoria, podremos hacerlo nosotras mismas con cuidado de que la crema no entre en contacto con los labios menores o el glande, en el caso de los chicos, y  nunca sobrepasando el tiempo de exposición, porque podemos hacer un estropicio. Sin embargo, si vamos a usar cera, quizá sea mejor acudir a un centro de estética para que vean si nuestra piel no es demasiado sensible e irritable, además de para evitar posibles quemaduras.

Close up of laser epilation treatment

La experta no olvida que el vello púbico, al fin y al cabo, tiene una función protectora, “evitando irritaciones, roces y también infecciones, además de estar implicado en el mantenimiento de la temperatura corporal y por supuesto en la sexualidad”. Es por ello que “la depilación sistemática de un vello púbico sano es meramente estética, lo mismo que la de las axilas, las piernas o el vello facial”.

En este sentido, Ribes aporta que “la depilación genital no tiene nada de  malo si se hace por voluntad propia, pero sí si es un mandato cultural y discrimina a quien no lo hace”. Más allá de la cuestión cultural, y desde un punto de vista más sanitario, la ginecóloga explica que  es cierto que la depilación genital “deja la piel y las mucosas genitales más susceptibles a roces, lesiones e infecciones”, aunque todo depende del tipo de depilación que hagamos, o de si es completa o no.

Analizando los tipos de depilación, Ribes aclara que las principales diferencias son sobre todo duración y precio, ordenándolas según ese mismo orden de menor a mayor habría que citar la depilación con cuchilla, la crema depilatoria, la cera, la luz pulsada y la depilación láser. “También hay alternativas a la cera como las bandas depilatorias frías, el azúcar o las depiladoras eléctricas”, que son menos agresivas. Otro factor a tener en cuenta es, como ya hemos citado, el dolor que producen estas técnicas, “y que puede ser más intenso en los genitales que en otros sitios del cuerpo”, recuerda Ribes.

De esta forma, si preferimos no arrancar todo el vello y solo rasurarlo, la experta recuerda que la única opción no son solo las cuchillas, que dados los pliegues y curvas de la zona no siempre son las herramientas más adecuadas para evitar cortes indeseados, apuntando a que la alternativa son “máquinas rasuradoras muy eficaces y más seguras”. Mimar a nuestros genitales para que luzcan más a nuestro gusto, no tiene que significar que pasen muchas calamidades.

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