Probamos Hater y esto fue lo que pasó

Seguramente hayas oído hablar de ella: es la última app, de momento, porque ya sabemos que las apps de dating proliferan como los champiñones, del mercado. Como muchas otras viene de Estados Unidos y aunque su funcionamiento se asemeja muchísimo al de la archifamosa Tinder (deslizas a la derecha si te gusta lo que ves, a la izquierda si no), Hater se basa, como su nombre indica, en lo que odiamos. ¿Su filosofía? Gente que odia unida, permanece unida: su algoritmo trata de buscar afinidades entre personas que odien lo mismo que tú. ¿Que no te gustan los gatos o las serpientes? Pues a Hater. ¿No soportas los reality shows o el brócoli? Pues dale a la app y ella localizará, por arte de algoritmo, a gente que odia lo mismo que tú. O eso dicen…

Decidimos probarla para poder hablar con conocimiento de causa: tiene un funcionamiento muy parecido al de Tinder (aunque curiosamente Tinder aparece entre los ítems que puedes odiar o no) y esto fue lo que nos encontramos:

Modern guy typing on a smartphone.

– Está en inglés con lo cual en España puede echar para atrás a muchos usuarios.

– Los ítems a valorar si odias o si te encantan son eminentemente americanos. ¿Cómo vas a opinar sobre los Yankees? ¿o por qué vas a odiar a Tom Brady? No se adaptan al mercado español (con lo fácil que sería preguntar si eres del Barça o del Real Madrid), así que resulta más “difuso” determinar el odio o el amor hacia determinados elementos.

– De momento hay cuatro gatos: sí, frente a otras aplicaciones de dating, Hater tiene pocos usuarios en nuestro país. Salvo que sepa posicionarse en el mercado, sucederá como con otras, acabará pasando sin pena ni gloria.

La app se pone en funcionamiento a través de tu perfil de Facebook (aunque al igual que las demás dice no publicitar esta información en tu perfil). Cuando accedes, completas tu perfil, subes tus fotos (en su defecto, las de Facebook), determinas qué buscas (hombre/mujer, en qué edades y a qué distancia) y empiezas a definir qué odias y qué te gusta.

Cuando aparezca un perfil que tenga un porcentaje determinado de afinidad (en función de lo que previamente hayas dicho que odias), el sistema te avisa. En ese caso, basta ver su perfil y al igual que en Tinder, a la izquierda si no te gusta y a la derecha si sí.

Hablamos con Alex, con quien tenemos un ¡82%! de afinidad y al que no le gustan, entre otras cosas, la comida de los aviones y los realities. Tiene la misma percepción que nosotros y no le acaba de convencer la aplicación. De la misma opinión es Mauricio, quien detesta a los Backstreet Boys, a Donald Trump y los sándwiches caros: “Llevo un mes y pico y encuentro muy poca gente. Las series, grupos de música o personajes que te proponen odiar o amar son americanos, y muchos, ni nos suenan o no tenemos una opinión clara. Debería mejorar”, nos comenta en el chat.

Nuestro consejo: una app divertida que seguro tiene mucha más miga al otro lado del Atlántico. Si quieres curiosear, adelante, pero encontrarás a poca gente con la que chatear o quedar. ¿Nuestra opinión? Una app más, basada en curiosidades, como puede serlo por ejemplo, Blistlr, destinada a los que les gusta el vello facial, o dicho de otra forma, las barbas. ¿Qué nos quedará por ver?

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