Primera vez: mitos y realidades

La primera vez suele formar parte de una idealización que tenemos sobre el amor romántico. Algunas veces perdemos la virginidad por presión social, otras por miedo, también por enamoramiento y en otras ocasiones -las menos- por pasión o placer.

Normalmente, al tratarse de la primera vez no tenemos ni idea de qué se va a tratar, porque la escasa educación sexual nos hace ir generalmente muy perdidas, temerosas y avergonzadas a “la primera vez”. La edad media de la pérdida de virginidad en mujeres en España es a los 15 años y ese momento tiene a idealizarse en demasía, hay demasiada “literatura rosa” sobre el hecho.

Para algunas personas, no es una experiencia agradable

Cyntia Rosales lo hizo porque sabía que era “lo que tocaba”, pero no tenía muchas ganas realmente de practicar la penetración, ya que antes sí había tenido sexo oral y había sido más satisfactorio “con ellos surgió de manera espontánea, pero mi primera vez fue como en esas películas antiguas donde la chica se tumba y el tío encima de ella hace lo propio”, explica. “Él era mayor y ya lo había hecho antes, así que me dejé hacer”.  Después de todo ello, relata el dolor y el sangrado posterior. Cyntia no recuerda el momento como algo agradable en su vida. “Creo que no fue la mejor elección ni el mejor momento y sólo guardo dolor de esa experiencia. Recuerdo la luz tenue y el frío. Tenía ganas de volver a casa”, expresa.

Couple at the beginning of a romantic love story

Aunque no lo parezca, también existen primeras veces agradables, como fue el caso de Leticia Castillo que decidió acostarse con su mejor amigo, sin estar enamorada – o enchochada -. Ella  tenía 18 años y prefirió hacerlo en ese momento “con alguien de mi total confianza”. De esa primera vez guarda un bonito recuerdo ya que “apenas hubo dolor, fue todo muy natural y muy tierno”.

“La adolescencia ya per se es una época muy complicada para las personas y arrojar más miedo e incertidumbre no es lo mejor que podemos hacer” reflexiona la sexóloga Almudena Martínez. “Es un momento en el que en este país se llega con una falta de educación bastante grande. Luego está “el mito del himen, algo bastante cultural, ya que se cree que su rotura duele cuando en realidad no es así porque se trata de un tejido de fácil rotura”, asegura.

“Se tiene miedo a que algo falle, se llega también con ignorancia pensando cosas como que en la primera vez no te puedes quedar embarazada cuando obviamente no es así. Mitos sobre la primera vez hay para dar y tomar”. Por otro lado, cuenta la experta, está muy bien visto que un hombre desvirgue a una mujer ya que “parece que ellos sean muy experimentados y que ellas no sepan sea algo muy positivo. Quizá como sociedad debamos preguntarnos por qué ocurre algo así”, comenta.

Tener una buena autoestima hace que esa primera vez sea más grata

Por los testimonios recogidos se puede deducir que las relaciones más placenteras y sanas son aquellas que tienen que ver con personas de confianza o en chicas o mujeres que tienen una gran autoestima y llegan a ese momento con valor y sin miedo. Sin embargo, algo que también ocurre en muchos casos es la diferencia de edad que hay entre ellos y ellas, algo que hace de ellas sujetos más vulnerables.

En el caso de Marga Rico ella tenía 18 años mientras que él, 50. “Me daba clases particulares, muy abierto, muy moderno, muy comprensivo. Escuchó mis penas y dudas existenciales. Se convirtió en mi único amigo”. Ella asegura que él tenía mujer e hija y que se sentía sola y triste “me desvirgó aprovechando mi fragilidad”. A día de hoy, pasados los años, Marga lamenta no tener un recuerdo de la primera vez con alguien de su misma edad. “Pasó mucho tiempo hasta que un día, en mitad de una de las múltiples relaciones sexuales, me penetró. Sangré y él me dijo que sería fruto de algún estornudo o algún esfuerzo. Obviamente era el himen roto y yo lo sabía, pero en ese momento me avergoncé”, asegura.

Una mayor educación sexual, ayuda

Quizá con algo más de educación sexual, dejando de una vez atrás el tabú y quitándole hierro al asunto de la primera vez, trabajando la autoestima desde pequeñas lejos del mito del amor romántico, tendríamos una primera vez mucho más placentera o al menos alejada de la frustración que suele haber en estos casos.

También es importante conocer tu cuerpo: cuanto más conocimiento tengas de tus órganos sexuales y de lo que te da placer (estamos hablando de masturbación), con mayor seguridad llegarás a esa primera relación sexual con otra persona y seguramente, mejor irá todo.

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