Prendas de ropa con las que nunca vas a ligar

Va llegando el calorcito y nos vamos quitando capas de ropa, cual si fuéramos cebollas. Además, con la cercanía del buen tiempo también vamos arriesgando más en nuestro vestuario, dejamos atrás los tonos más grises del invierno y nuestra indumentaria apuesta por el arco iris, a veces, con combinaciones que bien pudieran ser una oda, arriesgada, a Las 4 Estaciones de Vivaldi.

A la hora de ligar, hay prendas que destacan lo mejor de ti, y otras que mejor harías en quemar cual ritual de purificación. Por eso hoy nos vamos a convertir en una especie de coaches del estilo y te vamos a decir cuáles son esos trapitos y complementos que deberías desterrar de tu armario. Y ojo, hay consejos para ellos y ellas. Toma nota:

Para ellos.

Pantalones reventones, esos que van marcando por supuesto, paquete, culo y resto de fisionomía de las piernas. No decimos que te pongas unos bombachos o unos cagones, pero en el término medio está la virtud.

calcetines

Calcetines blancos: pensaréis que esto es un mito, una leyenda urbana como las de los cocodrilos en las alcantarillas de Nueva York, pero no, aún vemos por nuestras calles a hombres luciendo calcetines blancos, tan impolutos que brillan como si fueran una linterna y que atrapan irremediablemente tu mirada y la dirigen hacia esa parte tan poco sexy, los pies. Los calcetines blancos exclusivamente, y si acaso, para cuando hagas deporte.

Camisetas con escote: lo sabemos, los gays han sido precursores en muchísimas cosas, una de ellas, la moda. Pase que seas gay y te pongas una de tus camisetas pero es algo que debieras evitar si tu target son las mujeres, que bien podríamos implantar una norma no escrita del tipo “no te lo folles si lleva una camiseta con más escote que tú”. Sinceramente chicos, es innecesario.

Pantalones cachuli, de estos que tienen un tiro tan grande que podrías resguardar dentro una bolsa de Ikea (con la compra dentro): salvo que estés en una excursión del Imserso, y aún así, mejor evitar esta prenda.

Zapatos castellanos: nos da igual que digas que te resultan muy cómodos y que van con todo. Son rancios.

Para ellas.

Abordemos primero un tema delicado, el de las mallas. No, no estamos diciendo que no las utilices pero exclusivamente, siguiendo una premisa fundamental: LAS MALLAS NO SON PANTALONES. Si tienes tendencia a olvidarlo, tatúate la frase.

Camisetas cortas con mini-falda post-it: en serio, da igual que seas teen o MILF, pueden ir genial combinadas con prendas más largas (camiseta corta con algo largo abajo o algo más amplio arriba con falda corta) pero ambos, en tamaño infantil, son un agravio para los ojos del otro (y demuestran nula elegancia).

Camisetas de espalda abierta con sujetador: es indiferente lo bonita que sea la camiseta, lo único que se verá será la parte del cierre del sujetador.

Pantalones de talle bajo con tangas que sobresalen un metro: no hay ninguna necesidad de que el resto de la humanidad sepa que llevas tanga y menos que casi te sirva de cinturón.

Pantalones claros con tanga negro (ver punto anterior); Pantalones ajustados con bragas (en este caso, mejor optar por tanga pero siguiendo la premisa que hemos dicho anteriormente).

Chanclas sin haberte depilado el empeine y los deditos de los pies: sabemos que las chanclas tienen sus acólitos y sus enemigos y que estos últimos las prohibirían tajantemente en el entorno urbano. Sea como fuere, por favor, si vas en chanclas, que no haya pelos.

Click aquí para cancelar la respuesta.