¿Por qué te pones cachondo cuando estás de resaca?

Hay pocos momentos en los que sientas que tu cuerpo está realmente hecho polvo como cuando tienes una resaca: dolor de cabeza, estómago del revés, sensación de que te han dado una paliza… Es, desde luego, uno de los escenarios menos sexys posibles y, sin embargo, son multitud las personas que han experimentado la sensación de estar cachondos mientras aguantan al hombre del mazo.

No, no es cosa de unos pocos. Pregunta a tus amigos, amado/a lector/a o googlea si sientes que te estamos engañando… Nada de eso, estar cachondo y resacoso a la vez sucede y es algo para lo que la ciencia aún no tiene una explicación cien por cien plausible. Pero hay algunas hipótesis:

1. El alcohol te desinhibe y tienes alcohol en tu cuerpo al día siguiente. Si hay algo que provoca tomar tres o cuatro copas es buscar el placer. Seamos sinceros: nadie piensa en sacarse una oposición a registrador de la propiedad cuando va pedo. Sin embargo, sí que piensa en sexo. De hecho, piensa MUCHO en sexo. Esto se traslada a la mañana siguiente debido a que aún hay alcohol en tu cuerpo. Además, cuando tomamos alcohol nos sentimos más atractivos o sexys y puede ser que, tras haber llegado al momento del bajón, algo de eso siga acompañándote (mientras quede alcohol en tu cuerpo).

Hangover suffering man close up portrait with bottles of beer.

2. No tienes control sobre tu pene (o tu vagina). Y, de repente, te despiertas con la boca seca pero con tus genitales preparados para la acción y, eh, conectados con tu mente. El alcohol hace que pierdas el control sobre tu cuerpo y eso puede llevar a erecciones o humedades que no te esperabas. Y eso que ayer acabaste vomitando sobre uno de tus principales objetivos… De hecho, existen investigaciones realizadas sobre hombres viendo porno que concluyen que, en caso de estar borrachos, tienen unas mayores dificultades para controlar sus erecciones.

3.  Porque el sexo es un fenomenal remedio (temporal) para la resaca. Piénsalo bien, te has levantado (o no) de la cama como si te hubiera pasado una manada de elefantes por encima y tienes ganas de arrancarte tanto la cabeza como el estómago. Todo da vueltas. En fin, las sensaciones desagradables dominan  tu cuerpo… Y un orgasmo puede hacerte pensar temporalmente en otra cosa. Es más: hay personas que sostienen que es uno de los métodos más efectivos para que la resaca se vaya a tomar viento durante un ratito. Después de terminar, es posible que el clavo regrese a tu cabeza sin que nadie lo haya invitado pero, eh, qué buenos 20 minutitos -5 en algunos casos- has pasado. Como si no hubieras salido de casa la noche anterior, oiga.

Dicho lo anterior, nada de esto se aplica a resacas demasiado severas que hacen completamente imposible no solo tener relaciones sino incluso llegar al orgasmo en caso de empezar. Esto de sentirse cachondo la mañana siguiente queda reservado para esas resacas juguetonas, envolventes pero llevaderas, que son capaces de compaginarse con un poco de acción en la planta baja de nuestro cuerpo.

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