¿Por qué nos dan grima los besos con los ojos abiertos?

La cita ha sido perfecta. Una cena deliciosa, un par de copas de vino, risas tontas, una conversación interesante… Por fin llega el momento de despedirse y de saber si la química también es física. Y eso solo puede saberse con el primer beso. Pero, ¡horror! Te besa con los ojos abiertos, y no sabes por qué, te da un ataque de grima.

Todos sabemos que lo común es besarse con los ojos cerrados y no sólo porque sea más romántico. Un equipo de psicólogos del Royal Holloway College, de la Universidad de Londres (Reino Unido),  explicaba que es así porque el cerrar los ojos nos permite concentrarnos más en la tarea que estamos realizando.

Básicamente la idea que confirmaba este estudio es que somos menos sensibles al tacto cuando nuestros ojos no están tan activos.  De esta forma,  cerrar los ojos es una forma de hacer que nuestra mente se centre en otros aspectos de la experiencia del propio beso.

Happy couple spending time in Santa monica

Así lo afirma también la sexóloga Isabel Guerrero , que apunta que “es como un acto reflejo, es algo que nuestro cerebro realiza para descartar estímulos que no necesita en ese momento. Lo hace para no distraerse, y centrar sólo la atención en otros sentidos como son los sentidos del tacto y del gusto”.

Entonces, ¿por qué hay gente que besa con los ojos abiertos?

Hay quien dice, de hecho, que besar con los ojos cerrados implica cierta desconfianza o miedo a dejarse llevar. Algo que va en la línea de la teoría del psicólogo norteamericano Daniel Goleman, experto en inteligencia emocional, que hace años explicaba que no todas las personas son capaces de gestionar la cantidad de emociones que emergen en un beso al cerrar los ojos, y que por eso se ven obligados a abrirlos y conectar más con el presente. Algo que curiosamente pasaría más en los hombres, que en las mujeres.

Sin embargo, aunque haya personas que cierren los ojos para sentir más, y otras que los abran, para estar más presentes, la cuestión es que socialmente abrir los ojos no está tan bien visto, e incluso puede que haya personas a las que les resulte un gesto incómodo.

En este sentido, Guerrero apunta que “si tu pareja te besa con los ojos abiertos y te incomoda, habla y juega con ella, experimenta y da rienda suelta a tus sentidos, y a los suyos”.

Otra idea que aporta la experta es animar a la pareja a que pruebe a besarte con los ojos cerrados, pero no como una imposición, sino como un juego en el que pueda comparar diferentes sensaciones. “Anímale a que te bese con ojos cerrados, a que ponga conciencia en la textura de los labios, en la temperatura de tu boca, al sabor, al movimiento de la lengua, a la sensación de sequedad o de humedad del beso, al sonido que hacéis cuando estáis en movimiento…”, concluye Guerrero.

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