¿Por qué las relaciones tóxicas empiezan cada vez más pronto?

Una de las más recurrentes frases con las que las madres consolamos a nuestros/as hijos/as, después del primer desengaño amoroso, es la de: “tranquila/o hija/o mía/o, todos/as hemos tenido algún/a gilipollas en nuestras vidas”.  Lo que solemos callar por compasión es que la mayoría de nosotras no hemos tenido uno ni dos ni tres sino algunos más (y algunas hasta han hecho de eso de emparentar secuencialmente con gilipollas su modo de vida afectivo).

Sea como fuera, parece que la biografía sexual de una mujer (o un hombre) no se completa, no es plena, si no ha catado de alguna u otra forma eso de cohabitar con la gilipollez. Y es bastante inevitable porque las primeras relaciones tienen que ver mucho más con un proceso identitario que con uno amoroso. Pero el/la adolescente o el jovencito/a, eso, no lo sabe, y cree que el amor de los cuentos de hadas ha llamado ya a su puerta, cuando en realidad lo que ha llamado a su puerta es la rana y no el príncipe/princesa (lo de besar ranas es mucho más frecuente que lo de éstas se trasformen en príncipes…el mundo es cruel).

El primer coche que tenemos siempre acaba en mayor o menor medida abollado

Cuando hablamos de que lo que suele establecerse en esos primeros y tempranos tanteos amorosos es una relación de identidad y no de amor, lo que queremos decir es que se pretende mucho más saber quién es uno mismo que quién es el otro. Eso hace que uno “experimente”, retuerza  y juegue, como no puede ser de otra forma, en los terrenos y con los elementos que le permiten conformar identidad… y el afectivo y los afectos son uno de capital importancia (el sexo y su condición sexuada todavía lo son más).

Victim of domestic abuse

Esa faceta de experimentación, juego y hasta de impostura, es capital en la conformación de los individuos adultos (todavía hoy en día hay algunos privilegiados que llegan a adquirir esa condición de la adultez… aunque parezca mentira) y es consustancial al hecho de existir en cuanto humano. Así, un/a joven/cita puede pasar con la velocidad del rayo de pretender ser un/a recatado/a ama de casa que se viste discretamente a una devoradora de hombres con estética neopunk, y lo hace varias veces al día.

Las primeras relaciones suelen ser de poder, de dominio

Al ser la prioridad uno mismo, la relación con el otro en estos primero tanteos afectivos suele ser una relación de poder, de dominio y colonización, vamos, algo así como lo que la psicología cognitiva suele llamar en sus manuales de autoayuda una “relación tóxica”. Toxicidad que se incrementa por el hecho de que alguien muy joven no tiene ni los suficientes conocimientos ni los recursos como para de verdad emprender algo de una complejidad, sofisticación, paciencia y que exige capacidad de comprensión y negociación como es una pareja.

Y todo eso es perfectamente normal y nos ha pasado a todos/as sin que por ello seamos tontos/as sino simplemente porque estamos haciendo algo tan fundamental como es aprender… El primer coche que tenemos siempre acaba indefectiblemente en mayor o menor medida abollado. Al no tener esos usos y herramientas asumidos, los “principiantes” suelen apoyarse en los modelos que encuentran, desde sus padres (mucho más en lo que muestran que en lo que dicen) y en general, en cómo solucionan eso las personas adultas, pero también en lo que le ofrece la industria del entretenimiento asociativo para adultos (por llamarlos de alguna forma), que suele fomentar, en nombre del espectáculo, un tipo de asociación afectiva que ésta sí es de verdad tóxica y no simplemente experimental.

Couple quarreling on the date

Me refiero a las relaciones que salen de las pozas de reality shows o del porno convencional, auténticas máquinas de idiotizar y confundir a los jóvenes que se inician en esto del amarse. Modelos que refuerzan, en nombre del entretenimiento y la audiencia, componentes de envenenamiento (más que de toxicidad) en lo que es una relación sentimental satisfactoria. Modelos que consolidan componentes vetustos, casposos e ignorantes de carácter privativo del otro, invasivo en todas sus facetas de desarrollo y controlador en sus parcelas de privacidad. Modelos que refuerzan al otro como una propiedad propia y no como una compañía afectiva para aguantar el enorme peso de la vida.

Hoy no salimos nunca de la adolescencia por más años que cumplamos

Sucede, además, que en estos tiempos, los jóvenes, por la infinita e inalcanzable exigencia de novedad y rendimiento de nuestras sociedades, se inician antes en casi todo y cuando antes pillabas el primer gilipollas a los quince, ahora has pillado quince antes de que sepas ni qué bragas te sientan mejor. Con lo que las malas experiencias llegan antes y en más número (y condicionan más las siguientes).

La adolescencia y la primera juventud son una época, en nuestra existencia, compleja, fascinante y engorrosa que uno quiere dejar atrás cuanto antes pero que requiere de tiempo para conseguirlo. Y eso, el tiempo, es algo que, hoy en día, no les brindamos. Si a los quince no eres una “influencer” o un “youtuber” con doscientos mil seguidores en Instagram es que algo en ti no funciona y si no alcanzas el rango de “it girl” antes de saber hacer una división, es que tu vida es una mierda.

Lo que conseguimos por esa estúpida y cruel presión de tenerlo todo y tenerlo todo ya (adultez y sabiduría incluidas) es el no salir nunca de la adolescencia por más años que cumplamos. Las relaciones incómodas y torpes de pareja son frecuentes en los primeros años en los que estamos aprendiendo a relacionarnos, sin que eso implique en absoluto que se deban asumir procesos de sometimiento del otro como “normales” o que haya que descuidar (ni el joven ni el adulto ni la sociedad) ni un segundo los síntomas que pueden reflejar cualquier tipo de maltrato. Y no deben descuidarse, no sólo por el bien de los jóvenes sino por el bien de su futuro desarrollo. Desgraciadamente, “aprender” no es sólo corregir sino, en demasiadas ocasiones, asumir y perpetuar modelos dañinos como convenientes.

Click aquí para cancelar la respuesta.