¿Podría Tinder estar arruinando tu autoestima?

Te levantas, enciendes el teléfono y compruebas con fruición que tienes un buen número de matches en Tinder ¡Qué bien te sientes! Con tu mejor sonrisa y pose has conquistado a muchos corazones virtuales y no sabes ni con quién empezar a hablar. Te da un subidón de ánimo, aunque luego igual comienza el chat y te das cuenta de que esa persona no merece la pena. Al ver que ligas mogollón te emocionas y tu ego se empieza a hinchar. ¡Me he ligado a ese macizo/a! ¡Tu autoestima está a la altura del Everest!

Aunque luego no prospere ninguno de los emparejamientos y la magia se esfume, esta inyección de confianza te da fuerzas para seguir intentando ligar. Si esto no te ha pasado, al menos al principio de abrirte un perfil, es que claramente no acumulas matches (me gustas), sino todo lo contrario.

tinder

Sin embargo, parece que esto sucede más si eres chica, de acuerdo con un estudio de la Universidad del Norte de Texas: lo usuarios de Tinder tienen una percepción de su físico peor que quienes no la utilizan pero, además, los usuarios masculinos mostraron un nivel más bajo de autoestima que los hombres no usuarios de la app. Esto sucede porque después de un tiempo en la app puedes empezar a sentirte rechazado y por ello desarrollar una mayor concienciación y visión crítica sobre tu cuerpo y tu aspecto, dicen los investigadores.

Estar en Tinder se asocia con altos niveles de insatisfacción corporal

Por sorprendente que parezcan los resultados de este estudio, si tenemos en cuenta que los chicos tienen más problemas para ligar (o llámalo fornicar) que las chicas, se entiende que ellos sufran igual e incluso más que ellas. También lo tienen más difícil por una cuestión de cantidad: en Tinder hay más hombres que mujeres (un 62%, según un informe de GlobalWebIndex), vamos que tocan a menos… Para los investigadores también influye que ellos son más propensos a deslizar el dedo hacia la derecha, es decir, a enviar más matches que las mujeres (un 46% de veces frente al 14% de las chicas).

“Hemos descubierto que participar activamente en Tinder, sin importar el sexo del usuario, se asoció con altos niveles de insatisfacción corporal, vergüenza y una gran dependencia a los medios de comunicación para obtener información sobre la apariencia y el atractivo”, señala Jessica Strübel, una de las psicólogas del estudio.

Cierto es que ligar por internet te abre a muchas más personas que buscan pareja (o simplemente quieren copular), te facilita la comunicación por chat y seleccionar candidatos afines. Pero al final todo se decide en la primera cita. En ese momento es cuando sabes si hay química o no. Así que si estos servicios online te hacen sentirte como un trozo de carne y acaban con tu autoestima, ¿por qué martirizarte? Presiona el botón mágico y ¡abandónalos ya! Y vuelve al método tradicional (especialmente si has sufrido baja autoestima toda tu vida).

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