¿Píldora o anillo vaginal, cuál te conviene?

Cuando decidimos tomar un medio anticonceptivo hormonal, aparecen las primeras dudas. ¿Cuál es el mejor método para mí? ¿Cuáles son los pros y contras? Por norma general, en anticoncepción hormonal las dos elecciones de preferencia  son la píldora oral o el anillo vaginal, ¿pero qué les diferencia?

La psicóloga experta en sexualidad, María José Ponce   aclara que “ambos son métodos anticonceptivos hormonales y su funcionamiento es similar: la liberación de hormonas que evitan la ovulación, el desprendimiento del óvulo del ovario para que sea fecundado”. Lo que les diferencia, principalmente, es su modo de administración.

Tal y como menciona su nombre, la píldora es de administración oral y el anillo es de inserción vaginal. “La píldora suele presentarse en cajas de 21 ó 28 pastillas que deben tomarse todos los días, más o menos, a la misma hora. En cambio, el anillo, es un aro de unos 5cm que se introduce en la vagina durante 3 semanas (21 días), tras los cuales se retira y desecha”.

En cuanto a los pros y contras del anillo y de la píldora, María José Ponce destaca que la píldora es un anticonceptivo muy seguro que además ayuda a regular el ciclo menstrual, y que no interfiere para nada en las relaciones sexuales, es decir, que “no hay que estar pendiente de si se sale, se mueve, molesta, etc”. Sin embargo, su principal inconveniente, además del hecho de que sea de toma diaria y pueda suponer olvidos, es “la probabilidad de formación de coágulos de sangre (trombos), más si se es fumadora”.

Contraceptive Pills.

Centrándose más en el anillo vaginal, además de tener las mismas ventajas de regulación del ciclo que la píldora, la experta destaca que “al absorberse las hormonas por vía vaginal, en caso de sufrir problemas gástricos (vómitos o diarreas) su eficacia no disminuye como puede ocurrir con las pastillas anticonceptivas”. Igualmente, a diferencia de la píldora, “gracias a esta absorción vaginal, en caso de interacción con antibióticos u otros medicamentos, la eficacia del anillo se ve menos afectada”. Si bien ambos comparten inconvenientes como posibles efectos secundarios, “por ejemplo migrañas, dolor de mamas… y  también posible aumento de formación de coágulos”, el mayor inconveniente del anillo, a un nivel práctico, es que puede notarse o ser molesto durante las relaciones sexuales. Aunque no hay que olvidar que puede extraerse durante las mismas, siempre que  sea por un tiempo menor a 3 horas y se cumplan unas medidas de higiene.
También habría que recalcar que su conservación, si compramos varios envases, es más compleja que la píldora, puesto que debe estar por debajo de los 30º, algo a tener en cuenta en verano. Igualmente se podría valorar el factor precio, puesto que algunas píldoras sí están financiadas por la Seguridad Social, pero no lo está el anillo.

Así, en cuanto a recomendaciones, Ponce argumenta que lo mejor es “la individualización según cada caso”, atendiendo a los hábitos de vida y a un estudio médico. Sin embargo, quizás si seas muy olvidadiza o tienes problemas de estómago, pueda encajarte mejor el anillo en tu ritmo de vida, y si prefieres que nada se interponga durante las relaciones o eres más aprensiva por ejemplo con el uso de tampones o copas vaginales, quizás prefieras valorar la píldora.

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