Phubbing, el mal que puede arruinar tu relación

Quedáis a cenar en un restaurante en plan romántico. Tú llevas ese vestidito corto y ajustado que tanto te favorece y unos labios rojos de infarto. Él ha estrenado camisa, es sábado, y hasta se ha puesto una chaqueta. Los astros confluyen para que la velada roce la perfección: el menú y el servicio de lujo, la compañía insuperable.

Ese momentazo no puede caer en el olvido. Sacas tu smartphone, activas las cámara y, tras varios ajustes, disparas enfocando sobre ese plato tan exquisitamente presentado. Y luego te haces un selfie en ese entorno maravilloso, con la decoración tan cuqui del restaurante de fondo. Tanta felicidad hay que compartirla. Subes las foto a Instagram, escribes un comentario y tus mejores amigos responden inmediatamente y tú a ellos. Al rato comentan otros amigos y tú les contestas. Total, que el móvil ha acaparado tu atención mucho más que tu pareja en algunos momentos de la cena. El resultado: se ha pillado un cabreo monumental porque no le has hecho caso. Es más, se lo ha tomado como un desprecio.

Friends with smartphone photographing food at cafe

Esta situación tan habitual en la que se está más pendiente de la pantalla que de los que están a nuestro alrededor es un fenómeno bautizado como phubbing. Esta palabra nace de unir la “ph” de phone (teléfono) y “snubbing” (desaire). ¿Hay algo más molesto que tu pareja esté constantemente consultando el teléfono en vez de conversar contigo?

Nuestro teléfono nos ayuda a mantener nuestras relaciones con los demás, pero es un arma de doble filo, también tiene un lado oscuro: este uso del móvil está haciendo mella en algunas relaciones. La ciencia lo corrobora en numerosos estudios. Pero da igual, cualquiera lo ha podido comprobar a su alrededor y muy probablemente en las propias carnes. Para psicólogos de la Universidad de Kent la culpa de todo la tiene la adicción a internet y, por ende, al smartphone.
 
Influencia del FOMO, otro de los trastornos digitales

Está dependencia tecnológica ha sido propiciada por un trastorno propio de la era digital: FOMO, acrónimo de “fear of missing out”. O lo que es lo mismo, miedo a perderse algo en las redes sociales, sentirse nervioso por no participar en eventos sociales. El phubbing, dicen los investigadores, es un comportamiento normal si estás enganchado a las redes sociales, el WhatsApp, etc. Y los que lo practican no lo ven como algo malo, concluyen.

Está claro que no todas las parejas practican el phubbing ni a todas les molesta. Un estudio de la Universidad Baylor cifra en un 46,3 % las parejas “phubbeadas”, pero solo el 22,6 % manifestó que provocara problemas en su relación. Efectivamente, para el resto no supone ningún problema. A menudo ni siquiera somos conscientes que distraernos con el teléfono puede afectar negativamente. ¿Realmente tenemos que usar nuestro teléfono cada minuto del día?

La solución parece clara: dejar de hacerlo. Si os está afectando, habrá que eliminar ese comportamiento. Simplemente, guardas el móvil en el bolsillo o en el bolso y te olvidas de él. Así de fácil. Seguro que ningún email, wasap, mensaje o meme requiere de tu atención en ese momento, todo puede esperar. Pero como muchas veces sucede, una cosa es la teoría y otra la práctica. Vivimos en un mundo que está conectado y activo 24/7.

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