Pero, ¿para qué sirve el blanqueamiento anal?

Seguro que has oído hablar de él o has visto anuncio: el blanqueamiento anal, esa técnica por la que te dejan rejuvenecida y más clara la zona que rodea el ano. Y es que, por diversos factores, esta zona va oscureciéndose: el roce de la piel con ropa muy ajustada, el sobrepeso, los embarazos, cambios hormonales… La técnica dio a conocerse sobre todo por los actores porno, que la practicaban por una cuestión estética (que es la principal razón del resto de mortales también) y de los protagonistas del cine X ha saltado a las clínicas de todo el mundo con bastante rapidez y demanda. Porque, ¿quiénes somos nosotros para juzgar que alguien quiera tener la piel alrededor del ojete más blanca? Efectivamente, nadie.

Y es que la estética, es básicamente la única razón por la que el común de los mortales se somete a esta técnica: “La zona genital y anal con el paso del tiempo van adquiriendo un tono más oscuro. Dejan de tener el tono rosáceo de la juventud, dando paso a un color más violeta o marrón. Por esto mismo, el blanqueamiento anal se ha puesto tan de moda, para que el ano adquiera un aspecto más joven y atractivo”, explica la sexóloga Raquel Graña.

Woman has Diarrhea Holding his Butt

“El blanqueamiento anal se realiza para obtener un aspecto más joven y rosáceo de la zona a tratar, mejorando a nivel estético, pero sin ningún beneficio en la salud de la persona”, añade. Hay distintas técnicas para llevarlo a cabo, que pueden ir desde cremas blanqueadoras a láser, por ejemplo. “A la hora de realizarlo, es importante consultar con varios especialistas con el fin de obtener una mayor información de los pros y contras de esta práctica”, dice la experta.

¿Qué pros y qué contras? “Los pros, solamente la estética. Los contras dependerán del tipo de centro o profesional que lo realice, de ahí que aconseje contactar con varios. Existen efectos secundarios como dolores, quemaduras, aumento de la pigmentación o incluso, infecciones”, aclara.

Pues ya sabéis, antes de decir que sí a blanquearse el culete, mejor consultar con varios especialistas. Y si no os animáis, siempre os quedarán estos magníficos monólogos de Paco León y de Berto Romero sobre la cuestión:

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