¿Pasa algo porque se oscurezcan los pezones?

Estás acostumbrada a mirarte el pecho y a palpártelo para comprobar que todo está normal (y si no lo estás, que sepas que debieras empezar a hacerlo ya y en este artículo te decimos cómo hacerlo). Pero sin embargo, no tienes instaurada la rutina de mirarte los pezones y comprobar que no han cambiado de aspecto. Y de repente un día te percatas de que se han oscurecido, sin haberte expuesto al sol directamente. Y han cambiado lo suficiente como para que haya captado tu atención, ¿debes preocuparte? ¿a qué puede deberse?

Hablamos con la ginecóloga Miriam Al Adib Mendiri al respecto. Y esto es lo que nos cuenta: “Generalmente no supone ningún problema ese cambio de coloración, pero ojo, siempre y cuando ese cambio tenga lugar en las dos areolas y cuando además sea un oscurecimiento homogéneo”, comenta.

Habitualmente los pezones, la areola en general, tienen un color más oscuro al del resto de la piel y esto responde a un tema evolutivo: “Cuando íbamos sin ropa, la piel de la areola al ser más fina y sensible, tenía que protegerse más de la exposición al sol. Por eso esta piel tiene más cantidad de melanocitos (que son las células que producen melanina) y por tanto es una zona más oscura que el resto de la piel, es un tema de protección”, añade.

woman holding grapefruit in front of her breast

Los cambios en la coloración suelen producirse cuando se está embarazada, durante la lactancia pero también pueden darse cuando estás tomando anticonceptivos, en definitiva, por fluctuaciones hormonales que, secundariamente, actúan sobre la hormona estimulante de melanocitos, la responsable de que se produzca más melanina.  También hay gente que simplemente, tiene los pezones más oscuros: “Si tienes más melanocitos, tienes más oscura la areola. En todo caso, si pasa de la manera que hemos descrito no hay que preocuparse, ahora bien, si ese cambio en el color va unido a picor o a lesiones, hay que consultar al médico”, explica. Y no te cuestiones si son normales por ser más o menos oscuros: hay pezones (como vulvas) para todos los gustos, más pequeños, más grandes, rosados, oscuros, marrones, claros…

Un cambio de coloración asimétrico, con bordes imprecisos, podría ser un melanoma en la piel, por ejemplo. También conviene consultar si esos cambios en la piel van acompañados de eczemas o de una retracción del pezón. ¿A quién consultar entonces si detectas estos cambios, al dermatólogo o al ginecólogo? “El ginecólogo va a ir más allá de la piel, es decir, solemos valorar también la glándula mamaria”, precisa la experta.

Otros motivos para consultar son cuando notas un repentino enrojecimiento y cuando supuran líquidos (y no porque estés embarazada). Algunos medicamentos como los antidepresivos o los antihistamínicos pueden provocar esta supuración.

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