¿Pagarías 4.000 euros por encontrar pareja?

Estás cansado/a de oír a tu madre y a tus vecinas la cantinela de que ya deberías tener pareja. En las reuniones de amigos, todos intentan siempre presentarte a alguien. Ya no aguantas la pregunta de ¿y cómo es que estás soltero, con lo majo/a que eres? En definitiva, no ligas ni en Tinder. Que no cunda el pánico, un matchmaker puede ser tu solución.

¿De qué hablamos? Se trata de una figura que aplica las técnicas de un head-hunter (cazatalentos a la búsqueda de ejecutivos) a encontrar pareja. En España es relativamente poco conocida esta profesión, pero en Usa y en Uk, está muy desarrollada, incluso hay institutos de formación, como el Matchmaking Institute que nació en 2003: solo ese año, este tipo de servicios facturó 300 millones de dólares en Usa.

Crumpled banknotes

El matchmaker, tras realizar un análisis exhaustivo de tu historial y de diseñar un perfil de búsqueda lo más fidedigno posible (no hay que engañarse, milagros no hacen), se dedicará a buscar tu tipo de hombre o mujer ideal: “Los clientes firman un contrato, la mitad de mis honorarios, 4.000 euros, se paga al principio y el resto, al finalizar los 6 meses durante los cuales le habré presentado distintos perfiles”, cuenta Verónica Alcanda, de Alcanda Matchmaking, pionera en lanzar este servicio en España. Entre sus clientes, 50% hombres, 50% mujeres, de poder adquisitivo medio-alto y muy cualificados. La gran mayoría están divorciados y a diferencia de Usa, aquí pagan tanto ellos como ellas (al otro lado del Atlántico solo pagan ellos y los servicios pueden ascender hasta a 250.000 dólares al año). Sí, hay que tener muchas ganas de encontrar a tu media naranja…

Cuando Alcanda tiene un par de perfiles para su cliente, le presenta los dos candidatos en ciego (sin foto). Si le interesan los perfiles escogidos, le enseñará la imagen, de foto y de cuerpo entero. Llegado el momento de la primera cita con el escogido/a, esta matchmaker les pide respetar cinco reglas de oro: no se habla de dinero ni de ex parejas; se apaga el móvil; no se bebe en exceso; no se expresa explícitamente ni interés ni desinterés y nada de sexo, NUNCA, en la primera cita.

En Usa se lanzó también hace poco Tawkify, cuyo eslogan es esclarecedor: Tired of online dating? (Para todos aquellos cansados de las citas por Internet). Esta empresa americana, (de momento no opera en Europa), propone dos citas mensuales por 500 euros al mes: el cliente rellena su perfil online y la compañía le asigna un celestino 2.0, con el que quedará personalmente para obtener más datos y poder afinar la búsqueda.

Recientemente también abrió oficina en nuestro país Ivy International, otra agencia de matchmaking que cuenta con oficinas en varias capitales del mundo. Entre sus clientes a nivel internacional, abogados, banqueros, deportistas, artistas, etc. Registrarse como miembro, en el nivel más básico, cuesta la friolera de 10.000 euros. Y es que, por este pastizal, seguro que esa relación te dura mucho más que las últimas de Tinder.

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